La Mitsvá del Lulab

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«Y tomaréis en el primer día [de Sucot] un fruto de árbol cítrico (etrog), ramas de palmeras (lulab), rama de mirto (hadas) y sauces de los arroyos (‘araba). Y te alegrarás delante de HaShem, tu Dios, durante siete días « (Lev. 23).

La Torá nos ordena tomar cuatro especies de plantas, tres ramas y un fruto en la fiesta de Sucot. Este precepto comenzará este año el lunes 10 de octubre por la mañana. Tomamos un lulab, un etrog, dos ‘arabot, y tres hadasim. Esta Mitsvá es llamada «las cuatro especies» (arba’at haminim) o simplemente, la Mitsvá del lulab.   Debemos tomar el lulab, los hadasim, y las ‘arabot en nuestra mano derecha y el etrog en la mano izquierda. A continuación, y luego de recitar la bendición correspondiente, realizamos la Mitsvá de netilat lulab, que literalmente significa «levantar o elevar» el lulab. Las cuatro especies deben mantenerse en la dirección que crecen.

LOS NA’ANU’IM:La costumbre Ashkenazi es ‘sacudir’ el lulab (=las cuatro especies) hacia seis direcciones, mientras que la costumbre sefardí es ‘moverlo’ (lena’anea’) en seis direcciones diferentes . La costumbre sefardí es mover las cuatro especies en el siguiente orden: al sur, al norte, al este, arriba, abajo y finalmente al oeste. Este orden fue establecida por Jajmé haQabbalá.

Este video nos muestra al Rab Mordejay Eliyahu, z»l, realizando los na’anu’im de acuerdo a la tradición sefaradí.

Cuando decimos Hodu (=gracias) en el Halel y movemos el Lulab, tenemos que pensar que estamos expresando nuestra gratitud a quien gobierna los cielos, la tierra y los cuatro rincones del mundo.

¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO DE ESTOS MOVIMIENTOS?

בי יוחנןמוליך ומביא – למי שהארבע רוחות שלומעלה ומוריד – למי שהשמים והארץ שלובמערבא מתנו הכיאמר רבי חמא בר עוקבא אמר רבי יוסי ברבי חנינאמוליך ומביא – כדי לעצור רוחות רעותמעלה ומוריד – כדי לעצור טללים רעים.  מסכת סוכה לז:    

כל זה רומז שהכוונה לבקש מה‘ יתברך על העתיד ולהודות לו על העבר.       מנורת המאור שעט

En su libro, Menorat haMaor, el rabino Isaac Abohab, explica por qué hacemos estos movimientos con el Lulab y para eso cita lo que dice la Guemará en nombre de Ribbí Yojanán y luego, los que dice la Guemará en nombre de Ribbí Yosé Ben Ribbí Janiná: Ribbí Yojanán explica que movemos el Lulab hacia delante y luego hacia atrás (hacia el propio cuerpo) y luego hacia arriba y hacia abajo, para agradecer a HaShem “que es el dueño de los cuatro vientos” y expresarle nuestra gratitud por los vientos reales que trajeron la lluvia a su debido tiempo durante la cosecha pasada. Porque en Sukkot el agricultor judío ya había recolectado todos sus frutos y productos agrícolas para el año. Ser agradecidos a Dios es importante, explica el rabino Abohab, porque cuando tenemos a nuestro alrededor toda la comida que necesitamos, nos inclinamos a olvidar a Dios (זמן בעיטה). Ribbí Yosé Ben Ribbí Janiná por su lado explica que estos movimiento con el Lula que simbolizan los vientos representan nuestra plegaria pidiéndole a Dios que proteja las futuras cosechas, evitando vientos dañinos —que traen sequías o langostas — y lluvias destructivas que pueden arruinar todos los productos de la tierra. En realidad nuestra tradición es cumplir con los requisitos de estas dos opiniones. En primer lugar, para agradecer y reconocer a HaShem por lo que nos dio,  movemos y agitamos el Lulab como si fuera un qorban, una ofrenda a Dios, diciendo mientras nos movemos, “HODU LASHEM KI TOB KI LEOLAM HASDO “Demos gracias a Dios cuando es bueno [=cuando tenemos abundancia], [diciendo que] Su bondad es infinita” . Y para pedirle a HaShem un buen futuro material, movemos las cuatro plantas al decir ANNA HASHEM HOSHIA NA. Como “Por favor, Dios, sálvanos”. Es decir, “sálvanos de los vientos destructivos”, de las inclemencias del tiempo que podrían dejarnos sin comida y con riesgo de morir. 

Si estas plegarias acerca del viento, la lluvia y el rocío no nos resultan muy familiares en nuestros días es porque gracias a Dios tenemos tanta comida que nos es difícil comprender el hambre real y la inanición que puede traer un año sin cosecha . 

EL SIMBOLISMO DE LAS CUATRO PLANTAS

Uno de los simbolismos de las cuatro especies es el siguiente: el etrog o «cidra» se asemeja en su forma al corazón, la fuerza que impulsa todas nuestras acciones. El lulab, que es una rama de palma, se asemeja a la columna vertebral, que permite que nos movamos. Las hojas de los hadasim (ramas de mirto), se asemejan en su forma a nuestros ojos, con los que contemplamos el mundo de HaShem. Y las hojas de las ‘arabot, las ramas de sauce, se asemejan a los labios, que dan expresión a nuestros pensamientos y sentimientos. «Tomamos control» de nuestro corazón, nuestro cuerpo, nuestros ojos, nuestros pensamientos y nuestras  palabras, y elevamos todo nuestro cuerpo y nuestra mente, dirigiéndonos hacia HaShem, omnipresente en los cuatro puntos cardinales del mundo, en la tierra y en los cielos .

BERAJÁ: Dos bendiciones se recitan el primer día de Sucot al tomar el lulab: 1. ‘al netilat lulab 2. shehejeyanu. La berajá  ‘al netilat lulab  se repite durante todos los otros días de Sucot.

Cuando decimos la bendición sobre cualquier Mitsvá, la bendición debe ser recitada «antes» de realizar la Mitsvá . Por eso,  algunas personas primero toman el lulab en su mano derecha y el etrog en la izquierda, pero con su florecilla (pitam) hacia abajo, al revés de como se debe tomar. Una vez que  se recita la berajá,  dan vuelta el etrog a su posición adecuada. Otros toman el lulab en su mano derecha y solo toman el etrog en la mano izquierda una vez que han recitado la berajá.

Las mujeres están técnicamente exentas de la Mitsvá del lulab. En la mayoría de las comunidades, sin embargo, las mujeres también realizan esta hermosa Mitsvá, lo cual, de acuerdo a todas la opiniones rabínicas, es muy meritorio. Los Rabinos están divididos en un detalle de este tema:  si la mujer debe o no debe recitar la berajá, tal como lo hace el hombre.  La costumbre Sefaradí es que las mujeres no recitan esta berajá, mientras que de acuerdo a la costumbre Ashkenazi, las mujeres dicen esta berajá.

Cada persona debe seguir las tradiciones de su comunidad.

Las cuatro especies, en Yerushalayim (Ingles, hebreo)

Sucot y las cuatro especies en Majane Yehudá, Jerusalem