La nueva realidad del conflicto árabe-israelí

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NO VIVIRÁS RESENTIDO
Cuando salimos de Egipto Dios NO nos permitió que nos transformemos en un pueblo amargado, violento y resentido. Teníamos toda la razón para serlo: fuimos esclavizados y torturados por los egipcios por más de un siglo, pero HaShem tenía un plan diferente para nosotros. Incluyó entre Sus preceptos, una Mitzva absolutamente FORMATIVA en términos de nuestras relaciones con otros pueblos, que se hizo parte de nuestro ADN. Debarim 23:8 dice: “ לא תתעב מצרי כי גר היית בארצו”“ «No aborrecerás [no odiarás] a los egipcios, porque ellos te recibieron como extranjeros en su tierra”. Voy a explicar mejor este revolucionario versículo. Guardar resentimiento, aunque fuese justificado, nos hubiera destruido como pueblo. Nuestra identidad estaría construida no en lo que nos une y nos identifica positivamente, sino en el odio hacia un enemigo común:  hoy a los egipcios y mañana al rival de turno. Nos hubiéramos transformado en un pueblo con un resentimiento insaciable que no nos dejaría disfrutar de la paz y la prosperidad, sino que nos impulsaría a buscar la violencia y pensar más en destruir que en construir.  Además, como se ve al final del pasuq, la Torá nos enseña a practicar un agradecimiento “exagerado» hacia alguien que alguna vez hizo algo por nosotros. Nos indica que no podemos olvidar que los egipcios nos abrieron las puertas y nos recibieron allí en los tiempos de Yosef. Este y otros preceptos similares han forjado algunas cualidades muy especiales en nuestro ADN judío: no vivir con resentimiento, que no solo afecta al enemigo, sino que destruye al que lo vive, y nunca dejar de valorar y agradecer lo bueno que alguien alguna vez hizo por uno. Pero no todos los pueblos de la tierra profesan estos mismos valores… ni siquiera aquellas civilizaciones que supuestamente tienen a la Biblia como referente de su religión.

DURMIENDO CON EL ENEMIGO
Hay un nuevo conflicto violento entre Israel y los Palestinos. No estoy hablando del terrible enfrentamiento con Gaza, al que me refiero en el artículo más abajo. Esta nueva crisis es un poco diferente a las anteriores. Yo diría que puede tornarse en más grave. Y tiene como nuevos protagonistas a los ciudadanos árabes de Israel. Esta vez no son «refugiados palestinos» sino árabes que viven en ciudades como Yafo, Ramla y Aco, etc. Decenas de miles de estos ciudadanos han realizado violentas demostraciones y han atacado a la población civil israelí, lo que ya ha provocado varias víctimas fatales. Lo ocurrido en Lod, una ciudad que debería ser el modelo de convivencia árabe e israelí, es inconcebible. Tres sinagogas (hasta ahora) han sido incendiadas en la ciudad por la turba árabe islamista. ¡TRES SINAGOGAS! Esto no está ocurriendo en la Europa antisemita sino en el UNICO ESTADO JUDIO del mundo. El “Times of Israel” describió lo que sucedió como “El Kristallnacht de Lod”. Y Lod no fue la excepción: cosas similares han ocurrido en prácticamente todas las ciudades con población árabe. Así lo explica un periodista israelí del periódico Makor Rishon: «…la sorpresa de las sorpresas [en esta guerra] ha sido que decenas de miles de terroristas han surgido de la noche a la mañana entre la población árabe israelí, ciudadanos comunes que claman por la destrucción del estado y están llevando a cabo cientos de pogroms en todo el país a diario, terroristas-civiles que están saliendo todas las noches buscando presas: sangre judía…»

LA CULTURA DEL RESENTIMIENTO

Estos ciudadanos árabes israelíes votan en las elecciones de Israel, tienen pasaporte israelí y están ampliamente representados en la Keneset, el parlamento israelí.  Lo irónico es que en Israel VIVEN MUCHO MEJOR de lo que vivirían en cualquier país árabe de Medio Oriente como Siria, Líbano, Egipto o Jordania Y ELLOS LO SABEN MUY BIEN. Gozan de una altísima calidad de vida, de absoluta libertad religiosa, tienen acceso a las mejores universidades de Israel y se benefician de la pujante economía de Israel y su moderno sistema de medicina como se vio en el tema de la vacunación contra el COVID19.  ¿Por qué entonces esta violencia? ¿Por qué gritan estos extremistas árabes: “Muerte a Israel», «muerte a los judíos”? Creo que la cultura del resentimiento, el hecho que son los judíos y no los árabes los que han creado uno de los mejores países del planeta, no les permite a estos individuos disfrutar del privilegio de vivir allí y ser agradecidos.  Es como si para su cultura fuera más importante “que los judíos no disfruten de paz y prosperidad” a que ellos gocen de estos privilegios.


LA CULTURA DEL DESAGRADECIMIENTO

En este sentido ocurre algo parecido con los extremistas árabes en Europa: quieren “destruir” al estado que les brinda paz, prosperidad y  oportunidades de crecimiento. En Francia, por ejemplo, los extremistas se han destacado particularmente por asesinar a cientos de sus benefactores galos, con bombas, armas de fuego, decapitando con cuchillos a sus víctimas o tirándolas por el balcón, como ocurrió con Sara Halimi z”l, una señora judía mayor de edad que fue arrojada desde su balcón por un extremista musulmán que gritaba “Allahu Akbar”. Estos criminales son refugiados que escaparon de sus países árabes donde se morían de hambre y eran perseguidos y torturados por regímenes corruptos o por otros islamistas mas fanáticos que ellos. Y en lugar de estar eternamente agradecidos a Francia, el país que les brindó refugio, los recibió y «les dio todo sin pedirles nada a cambio”, se dedican a destruir el país, incluyendo su religión. Al igual que está ocurriendo ahora en Israel con las sinagogas profanadas en Lod, los islamistas, al mejor estilo medieval, incendian iglesias cada vez que pueden. Mira por ejemplo, este valiente artículo del diario ABC de 2019 que menciona que en los últimos años decenas de iglesias en Francia han sido profanadas y en muchos casos incendiadas, por islamistas franceses.


CONCLUSIÓN
No estoy seguro de cuál va a ser la resolución final de este nuevo conflicto.  Israel se tendrá que preparar para una lucha mucho más complicada que la guerra contra Irán, Hezbolla o los terroristas de Gaza. Es un conflicto nuevo, que hasta ahora se mantuvo en fuego lento, pero que en algún momento, tenía que estallar… Se trata de controlar a los islamitas árabes que viven en pleno Israel: incluyendo Haifa, Yerushalayim, Tel-Aviv, y que se han integrado totalmente a la sociedad israelí: conducen taxis, trabajan en hoteles, restaurantes y hospitales. ¿Cuántos de ellos se han convertido en extremistas? Si comienzan a sublevarse, asesinar y cometer actos de violencia, se puede venir una guerra “civil”, porque los Yehudim israelíes no se van a quedar de brazos cruzados y se van a defender por su cuenta, especialmente si la policía de Israel sigue paralizada. Se puede venir un choque de civilizaciones entre los que quieren vivir en paz y los que quieren morir matando a sus vecinos.

COMO MATAR A UN JUDÍO POR 5 SHEQUELS

Míralo YA, antes de que lo saquen de Youtube!

¿QUÉ ESPERA EL MUNDO PARA REACCIONAR ANTE LOS ATAQUES DE HAMAS?

ESCRITO EN OCTUBRE DEL 2015  

La violencia palestina no cede. Ya van casi diez muertos judíos, víctimas de ataques con cuchillos, destornilladores y embestidas deliberadas de automóviles.  Ayer esta nueva intifada escaló un nivel: un palestino entró con un arma de fuego a un autobús y disparo indiscriminadamente contra los pasajeros, matando a tres Israelíes.Esta violencia no es espontánea Es provocada e incitada desde los medios de comunicación social y desde ámbitos políticos.  Y también desde algunas mezquitas. Estoy adjuntando un video (que habría que traducir al español) que aunque Usted no entienda los subtítulos en ingles,  creo que las imagines van a ser lo suficientemente gráficas y claras: este pasado viernes un clérigo musulmán en Gaza sacó su cuchillo desde su púlpito religioso y llamó,  a los gritos, a sus hermanos palestinos a matar judíos, acuchillarlos, cortar sus gargantas y despedazar sus cuerpos, al mejor estilo ISIS. 

¿Qué espera el mundo para salir de su silencio y condenar la violencia palestina y a sus incitadores?   Imagínese si se tratara, como dice Bret Stephens en el Wall Street Journal, de cualquier otra población que comienza a matar a cuchillazos a otra. O imagínese si un cura, o un rabino,  en cualquier lugar del mundo sacara su cuchillo y dijera desde su púlpito «tenemos que asesinar a tal o cual población». El mundo entero reaccionaría inmediatamente.  Las Naciones Unidas condenarían la violencia racial. La Union Europea, el Papa y todas las organizaciones que defienden los derechos humanos, alzarían su voz de protesta y lo mismo harían todos los presidentes de todos los países del mundo. Pero, como dijo el Primer Ministro de Israel Benjamin Netanyahu en su discurso hace unos días en las Naciones Unidas, cuando se trata de Israel, «el mundo permanece en silencio. No ha habido condenas internacionales, ni se han escuchado las voces de repudio a la violencia de los organismos internacionales que defienden los derechos humanos. Vuelvo a mi pregunta inicial: ¿qué espera el mundo para condenar la violencia en Israel?Creo que lamentable, yo sé la respuesta….  El mundo está esperando, pacientemente, que Israel reaccione.  Que se defienda. Que algún Israelí tome la ley por sus manos y mate a su atacante. O que Israel bombardee un campo de entrenamiento de terroristas y que Hamas anuncie que murieron 2 niños palestinos en el «brutal ataque judío genocida». En ese momento el mundo va a reaccionar. Todos los diarios del mundo condenarán la violencia en Israel, en su primera plana. Y todos se cuidarán de no mencionar que fue lo que provocó esa situación. Los diarios repetirán la famosa mantra: «repudiamos el genocidio sistemático que el Estado Judío lleva a cabo contra la población palestina».  En ese momento vamos a ver fotos en color de civiles palestinos «deliberadamente» asesinados por Israel en las calles de Gaza y Ramalla». Y por supuesto escucharemos a todos los organismos internacionales, sin excepción: las Naciones Unidas, la Union Europea, CNN, BBC, etc., condenando, en el mejor de los casos, la «desproporcionada reacción» del poderoso ejército judío contra civiles desarmados…  No tenga duda, querido lector, que cuando Israel se defienda, el mundo entero va a reaccionar