Una Kippá en las calles de Berlin (2nda parte). 

0
875
image_pdfVer en PDFimage_printImprimir

KIPPA vs. CINTURON

En nuestra última nota  (ver aquí) hablamos del caso de un joven de 21 años, Adam Armush, que caminaba por las calles de Berlin vistiendo una Kippá, y fue brutalmente atacado con un cinturón por un refugiado sirio de 19 años.

Hay algunos elementos bastante especiales en este caso:

El joven que fue atacado, Adam Armush, no es judío. Adam es árabe (no me quedó claro si es árabe musulmán o árabe cristiano) nacido en Israel.  Y según sus propias  declaraciones  (ver  aquí en inglés ) Adam estaba vistiendo la Kippa para demostrarle a un amigo (judío) de Israel que no era peligroso vestir Kippá, es decir, identificares como judío, en Berlin

El ataque, y el agresor, fueron filmados por Adam mientras este era atacado. El video fue subido a Youtube (buscar “Adam Arbush”).

El agresor es sirio, y sunita. En este momento el único país que está ayudando a los sunitas sirios en su terrible lucha contra el sanguinario regimen shiita de Assad, es Israel.  . En lo que va de esta guerra, 6-7 años, Assad ya ha matado a mas de medio millón de sirios, la mayoría sunitas. Israel, aparte de haber atacado las posiciones de Assad, ha  atendido ya a más de 5.000 heridos sirios.

EL MUNDO ENTERO REACCIONA

Lo que en mi opinión fue lo MAS preocupante de este ataque es que, según la víctima, mientras él era atacado había como 50 personas alrededor, y con excepción de una mujer que amenazó con llamar a la policía, nadie reaccionó ni se animó a intervenir o a hacer algo para defender al joven con Kippá.

La reacción espontánea del líder politico más importante  de la comunidad judía de Alemania, Josef Shusster,  fue recomendar que los judíos NO vistieran la Kippá en lugares públicos.

Este ataque, y la inoportuna recomendación de Shusster, provocaron la indignación de muchas personas que este pasado miércoles organizaron en Berlín una marcha de solidaridad a la que asistieron mas de 2.500 individuos: judíos, cristianos y musulmanes, todos vistiendo la Kippá. Este gesto, por supuesto, es muy alentador, pero no estoy seguro que sea suficiente.

ISLAM RADICALIZADO 

El nuevo antisemitismo Europeo no es el antisemitismo de la extrema derecha:  el antisemitismo nacionalista.  Este nuevo antisemitismo es enteramente religioso. Fundamentalista. Tal como ocurrió durante siglos con el cristianismo durante la edad media, eliminar a los judíos era la mejor (o la única manera) de eliminar a la “religión madre” que se resistía a dejarse reemplazar por las buenas.   Hoy, en pleno siglo 21, el Islam radicalizado también quiere demostrar que es superior al judaísmo.  Islam es la religion Bíblica más “nuevita”, la menos antigua, y por lo tanto la más frágil en términos teológicos. La idea fundacional que Mahoma fue mas grande que Moisés y que es el Islam vino a reemplazar al judaísmo, solo puede justificarse si el judaísmo desaparece o si los judíos vivimos como dhimmis, esto es, sometidos al Islam, como pasó durante siglos.  Pero los porfiados judíos ¡insisten en sobrevivir y encima se resisten a la sumisión (Islam significa sumisión) y ¡hasta quieren tener su propio país!.

En mi opinión, esta es la raíz del antisemitismo del Islam radicalizado. Y esta es la razón por la cual los países árabes se resisten a aceptar a Israel, un estado judío.  Lo demás son excusas, pero que todo el mundo gustosamente compra.

¿REFUGIADOS JUDIOS? 

Volviendo a Berlín, la situación de los Yehudim, Baruj HaShem, ha cambiado radicalmente. A diferencia de 1940-1945, cuando los judíos eran “apátridas” y tenían que correr de ciudad en ciudad buscando refugio,  a partir de 1948, un judío que no vive en Israel ya no es más un refugiado, es un exiliado voluntario. A PARTIR DEL NACIMIENTO DE MEDINAT ISRAEL, YA NO EXISTEN MAS LOS REFUGIADOS JUDIOS. YA TENEMOS NUESTRO ESTADO DEL CUAL SOMOS CIUDADANOS DE FACTO, AUNQUE NO VIVAMOS ALLI, POR EL SOLO HECHO DE SER JUDIOS.

Y si tengo razón, y este nuevo antisemitismo musulmán tiene sus orígenes en la radicalización religiosa, los ataques e incidentes de esta naturaleza no se van a acabar cuando el último judío de Europa se saque la Kippá o haga Aliya. Cuando eso suceda, comenzará la fase 2. Los radicales querrán deshacerse de los otros infieles, los cristianos de Europa, con cinturones, con bombas o con “pacificas” explosiones demográficas.  A lo mejor, entonces, algunos europeos intentarán refugiarse en el único país del mundo que tiene las agallas para combatir de frente y con éxito al islamismo radical: el Estado de Israel.

SHABBAT SHALOM