1

¿Qué tipo de Shofar se utiliza en Rosh haShaná?

וּבַחֹדֶשׁ הַשְּׁבִיעִי בְּאֶחָד לַחֹדֶשׁ מִקְרָא קֹדֶשׁ יִהְיֶה לָכֶם כָּל

מְלֶאכֶת עֲבֹדָה לֹא תַעֲשׂוּ

יוֹם תְּרוּעָה יִהְיֶה לָכֶם

Escuchar el Shofar es la Mitsvá mas importante de Rosh haShaná.
«Shofar» es la palabra utilizada por la Torá para definir en general los cuernos de animales, cuando estos se utilizan para emitir sonidos. La Torá también menciona otros instrumentos «jatsotsrot», que eran trompetas hechas de metal.
La pregunta que analizaremos hoy es: siendo que hay muchos animales que tienen cuernos, y casi todos esos cuernos pueden ser utilizados para emitir sonidos, ¿cuál es el que debemos usar para la Mitsvá del Shofar en Rosh haShaná? ¿Se puede utilizar cualquier cuerno animal con tal de que sirva para emitir un sonido o tiene que ser el cuerno de un animal específico?
Por siglos, el típico Shofar que se utiliza en Rosh HaShaná es el cuerno de carnero, o qeren hakebasim. El carnero es el macho de la oveja.
 

Veamos lo que discutieron nuestros Sabios 2000 años atrás. Si bien en principio prescribieron el uso del cuerno de carnero para el Shofar, nuestros Sabios también evaluaron el uso de los cuernos de otros animales para cumplir con esta Mitsvá. Todos los rabinos estuvieron de acuerdo en prohibir el uso de un cuerno de buey o toro (el macho de la vaca, queren shel pará) para la Mitsvá del Shofar. Más allá de ciertos tecnicismos (p.e., el relleno del cuerno del toro está integrado al cuerno, a diferencia del cuerno del carnero donde el relleno está separado del cuerno) al cuerno del toro lo asociaríamos con el pecado “del becerro de oro” (el becerro es un toro joven, de menos de dos años), precisamente durante el día que pedimos a Dios que nuestras transgresiones sean “olvidadas”.
El cuerno de carnero, por el contrario, trae un recuerdo muy positivo: ‘aquedat Itsjaq, el sacrifico de Itsjaq Abinu. Después de que nuestro patriarca Abraham pasó con éxito su prueba y demostró que estaba dispuesto a sacrificar lo que más quería en el mundo por hacer la voluntad de HaShem, encontró “un carnero que sus cuernos se habían prendado en un matorral” y lo ofreció a HaShem como sacrificio en lugar de Itsjaq. El cuerno de carnero, entonces, trae a la memoria el evento que marcó la última y la más difícil de las pruebas que pasó Abraham Abinu, luego de lo cual fue bendecido con una berajá especial por HaShem. Bereshit (Génesis 22: 17,18) «Te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena del mar…  y porque me has obedecido, haré que todas las naciones del mundo sean bendecidas por medio de tus descendientes.»
El cuerno de carnero, por lo tanto, no sólo emite un hermoso sonido sino que también trae a la memoria la bendición de HaShem a Abraham y el mérito de nuestro primer patriarca. Algo muy apropiado para el día en el cual nuestros méritos son evaluados .
En nuestros días se ha hecho muy popular el Shofar de antílope, también conocido como el ‘gran kudu “o ” Shofar yemenita” . Su tamaño es  3 o 4 veces más largo que el Shofar de carnero, más fácil de hacer sonar y produce un sonido muy profundo.

Ahora que entendemos la importancia del Shofar del carnero nos preguntamos : ¿podemos utilizar el cuerno de antílope u otro Shofar en Rosh Hashaná, o estamos obligados a utilizar exclusivamente un Shofar de carnero?
El Shofar de antílope puede ser utilizado sin problemas para Selijot durante el mes de Elul por aquellos–Sefaradim o Ashkenazim– que usan el Shofar durante Elul.
En Rosh Hashaná, sin embargo, el uso del Shofar de antílope es un tema controversial.
De acuerdo a la opinión de Maimónides (MT Hiljot Shofar 1:1), el único Shofar que puede ser utilizado en Rosh Hashaná es el Shofar de carnero. Todos los demás Shofarot no son apropiados para Rosh haShaná.
En la opinión de la Shulján Aruj (OJ 586: 1) se debe utilizar en principio el Shofar de carnero en Rosh Hashaná. Lo que significa, por ejemplo, que si no hubiera un Shofar de carnero disponible, se podría utilizar el Shofar de antílope u otro animal, que no sea toro o buey.
Continuará



3 preguntas y respuestas de Rosh HaShaná

Rosh HaShaná, ¿es un día festivo y alegre o un día solemne y serio?

Para entender el doble aspecto de Rosh HaShaná permítanme compartir con ustedes una pregunta que se le hizo al rab Obadiá Yosef z”l. Un Jazán (el oficiante o cantor de la Sinagoga) ¿debe recitar las oraciones de Rosh HaShaná con una melodía alegre o con un tono triste y solemne?
Por un lado, Rosh HaShaná es un Yom Tob, un día festivo y alegre en el cual deseamos unos a otros tener un año bueno y dulce. Por eso durante las dos noches de Rosh HaShaná hacemos un Seder con bendiciones y «brindamos» por un año mejor.
Por el otro lado, sabemos que Rosh HaShaná es el “día del juicio”, y que se comienza a determinar si vamos a estar vivos «un año más». En Rosh HaShaná recuperamos la conciencia de nuestra fragilidad y de nuestra mortalidad. Nos damos cuenta que la continuación de nuestra vida no está garantizada. Que nuestra existencia un delicado privilegio, un regalo de HaShem, que puede ser reclamado por Él en cualquier momento. Desde este punto de vista Rosh HaShaná es un día MUY serio. Un ‘Yom HaDin’, día del juicio, en el se juzga si merecemos o no merecemos un año más de vida…
Ahora creo que podemos entender mejor la pregunta si Rosh HaShaná es un día alegre o solemne. El Rab Obadiá Yosef respondió que las melodías de Rosh HaShaná deben ser alegres. Ya que aunque somos juzgados, somos conscientes que nuestro Juez es también nuestro Padre; que nos quiere y que si reconocemos nuestros errores está dispuesto a perdonarnos y concedernos otra oportunidad. De aquí el optimismo y la celebración.
¿Qué pasa si una mujer tiene que ir al Mikvé la noche de  Rosh HaShaná o Yom Kipur?
Hay algunas noches en el año hebreo durante las cuales las relaciones matrimoniales se suspenden.
Hay dos categorías: 1. Yom Kipur y Tishá BeAv. Durante estas dos noches las relaciones conyugales están estrictamente prohibidas por la Halajá. Por lo cual, si la noche Mikvé cae en una de estas dos noches, el Mikvé deberá postergarse hasta la noche siguiente.
2. Durante las dos noches de Shabu’ot, las dos noches de Rosh Hashaná y la noche de Hoshaná Rabbá las relaciones conyugales también están prohibidas. Sin embargo, esta limitación no es Halájica (=proveniente del Talmud) sino que es una tradición (Minhag) . Por lo tanto, si el Mikvé cae durante una de estas 5 noches, la mujer va normalmente al Mikvé y esta limitación queda suspendida. Los rabinos, sin embargo, recomendaron proceder con más recato que de costumbre durante la noche de Rosh HaShaná.
¿Las mujeres tienen la misma obligación que los hombres en relación a la Mitsvá de Shofar?
Los hombres están obligados a escuchar el Shofar de acuerdo al mandamiento bíblico “yom teru’a yihie lajem”. Y aunque las mujeres están formalmente exentas de la Mitsvá del Shofar, por ser un mandamiento que sólo se cumple en un tiempo específico, en términos prácticos, las mujeres escuchan Shofar al igual que los hombres. Recordemos que además del cumplimiento formal de este importante mandamiento, la voz del Shofar «nos despierta de nuestro letargo espiritual”, nos llama al arrepentimiento y a mejorar nuestras acciones. Y este es un mensaje de que ambos, hombres y mujeres, necesitamos asimilar en estos días de Teshubá. Por lo tanto, es muy meritorio para las mujeres asistir a la sinagoga, escuchar el Shofar e inspirarse con su sonido.  La única diferencia práctica entre los hombres y las mujeres con respecto al Shofar se relaciona con la recitación de la Berajá en el caso de una persona que no puede asistir a la sinagoga en Rosh HaShaná. Veamos. En la Sinagoga el Toke’a (= la persona que toca el Shofar) recita la Berajá ASHER QIDDESHANU BEMITSVOTAV VETSIVANU LISHMOA QOL SHOFAR para toda la comunidad. Y todos los que escuchan esta berajá y dicen AMEN están incluidos en esta bendición. Sin embargo, si una mujer no pudo asistir a la sinagoga, cuando el Toke’a hace sonar el Shofar para ella no debe recitar la Berajá. Mientras que en el caso de un hombre que escucha el Shofar fuera de la Sinagoga, deberá recitar la Berajá (entre los Yehudim Ashkenazim, las mujeres también recitan la Berajá).



7 Razones del Shofar

1. Cuando escuchamos la bendición por el Shofar, dicha por quien toca el Shofar, debemos pensar que estamos cumpliendo con el precepto bíblico de escuchar la Teruá, la voz del Shofar. Esta es la Mitsvá más importante de Rosh HaShaná.
2. En  el antiguo Israel se hacia sonar el Shofar para anunciar la coronación de un nuevo Rey. Cuando escuchamos el Shofar debemos recordar que HaShem es nuestro Rey. Declaramos que somos Sus sujetos, proclamamos que aceptamos Su reinado y como tal le debemos obediencia.
3.  El rey también era el Juez supremo de Israel, y tenia la autoridad de disponer de la vida de sus sujetos. Cuando escuchas el Shofar debemos pensar que estamos frente al Juez supremo, que ahora mismo comienza mi juicio. Dios está juzgando mi lealtad hacia Él y Sus preceptos y en los próximos días voy a tener de dar cuenta por mis acciones.
4. El Shofar también nos recuerda el sacrifico de Itsjaq.  Nuestro patriarca Abraham nos enseñó un nivel más elevado que el temor a Dios que en el caso de Abraham era ilimitado. Ya que estuvo dispuesto a sacrificar lo que más quería en el mundo para seguir el mandamiento de Dios. Una vez que Abraham demostró su obediencia incondicional y su amor a Dios.
5. Esto significa que HaShem nos quiere  dijo que se detenga. Abraham vio un carnero enredado atascado por sus cuernos en un matorral y lo ofreció como sacrificio a HaShem en lugar de Yitsjaq. El Shofar es un cuerno de carnero. Y al escuchar el Shofar recordamos el sacrificio de Yitsjaq. Y le pedimos HaShem que considere lo que hizo nuestro padre Abraham como un mérito para todos nosotros, sus descendientes.
6. En la antigüedad, el Shofar se utilizaba también como una especie de una voz de alarma, que alertaba al pueblo que el enemigo se acercaba y estaba a punto de atacar. Escuchar el Shofar significaba que ala guerra estaba cerca y junto podría morir. En Rosh haShaná el Shofar también nos recuerda la fragilidad de existencia y nos ayuda a recuperar  la noción de nuestra  la inmortalidad. Esto nos invita a la introspección y al arrepentimiento.
7. El Shofar es un despertador de conciencias. Cuando escuchamos el Shofar, debemos pensar que es posible que estemos haciendo cosas equivocadas (perder nuestro tiempo en vanidades materiales, hablar lashon hara,  ser deshonestos en nuestros negocios  etc.) y ¡ni siquiera nos damos cuenta! ¿Por qué? Porque nos hemos acostumbrado tanto a esa rutina negativa que nuestras conciencias se han dormido y ya no nos reclaman más.

8. Maimonides dice (MT, Teshuba 3:4) que el Shofar de Rosh Hashaná transmite el siguiente mensaje: «¡Despertad de vuestro letargo, todos aquellos soñolientos! Los que están durmiendo, que se levanten a examinar sus acciones. Que se arrepientan de lo que han hecho mal y recuerden a su Creador … examinen sus almas, mejoren su conducta, abandonen sus malos hábitos y sus malos pensamientos».




Ser o no ser una inversión rentable

Tú eres un científico.  Un EMPRESARIO poderoso y rico está dispuesto a invertir un millón de dólares anuales en ti. Tu misión es encontrar la cura a una enfermedad mortal. Él confía en ti. Él cree que tú puedes encontrar la cura. Y te ofrece una gran suma de dinero por un contrato anual. En doce meses se reunirá de nuevo contigo para evaluar tu progreso y decidir si renuevan el contrato por otro año. El EMPRESARIO no espera que tú encuentres la cura en un año…  Sin embargo, debe asegurarse de que estás progresando y estás haciendo todo lo posible para encontrar la cura.  Cuando te reúnas nuevamente con el EMPRESARIO tendrás que demostrar que no has desperdiciado su dinero o su tiempo. Y que si cometiste algún error, algo totalmente esperable,  seas capaz de admitirlo. En el momento de la reunión anual con el EMPRESARIO deberás identificar esos errores y articularlos frente a Él.  Es muy incomodo, pero es la mejor forma de estar seguro que no repetirás los mismos errores el próximo año. El EMPRESARIO sabe que son precisamente esos errores los que,  cuando los reconoces, tienen el potencial de acercarte más a tu objetivo: encontrar la cura. Por otro lado, si no hablas de tus errores, si no eres capaz de mirar hacia atrás y detectar dónde has fallado, es probable que vuelvas a cometer los mismos errores el próximo año … Y si eso pasa, te conviertes en una «inversión de riesgo» para el EMPRESARIO.  Él podría retirar su dinero y buscar una inversión más segura.

Dios es el EMPRESARIO. Nosotros, los seres humanos, somos Su inversión. Él nos dio nuestras vidas y todo lo materialmente necesario para alcanzar nuestras metas espirituales.  Y espera que hagamos un buen uso de los numerosos recursos que generosamente nos concedió:nuestra salud, nuestra sabiduría, nuestros talentos.  Y el Creador tiene grandes expectativas de nosotros. Porque cada ser humano tiene el potencial de hacer un gran impacto positivo en Su mundo, mejorar nuestras propias vidas y las vidas de los demás.

Rosh Hashaná es el día que conmemora la creación del hombre. Este es el día en el cual comenzó esta relación entre el EMPRESARIO  (Dios , Creador)  y Su inversión(nosotros). Y es por eso que este día nos reunimos con Él para darle un reporte de nuestro progreso.

Cuando escuchamos la voz del Shofar debemos escuchar la voz de nuestro CREADOR preguntándonos: «¿Qué has hecho con todos los recursos que te di este año? «. Hay que tener en cuenta que el capital para el próximo año no se renueva automáticamente. Más bien, está sujeto a nuestros logros durante el año que pasó.  Tenemos que mostrarle al «EMPRESARIO» nuestros logros y si hubieron errores  admitirlos y aprender de ellos. 

Nuestro objetivo en Rosh HaShaná es convencer al Creador de que somos una inversión rentable. O, por lo menos, que podremos llegar a serlo en este nuevo año que comienza. 




¿En qué debemos pensar mientras escuchamos el Shofar?

ה‘ ימלוך לעולם ועד  

En  el antiguo Israel se hacia sonar el Shofar para anunciar la coronación de un nuevo Rey. Asimismo, cuando escuchamos el Shofar en Rosh haShaná debemos decirnos a nosotros mismos que HaShem es nuestro Rey, que nosotros somos Sus súbditos, que aceptamos Su reinado y nos comprometemos a obedecerlo. 

En Rosh haShaná recordamos la primera vez que declaramos a HaShem como nuestro Rey.  

Dios nos liberó de Egipto, donde éramos súbditos del Faraón. Cuando abandonamos Egipto, cruzamos el mar y finalmente obtuvimos nuestra libertad declaramos espontáneamente  “ ה‘ ימלוך לעולם ועד” , [de ahora en adelante…] “HaShem será nuestro Rey, para siempre”  (Exodo 5:18). Esta declaración fue formalizada cuando aceptamos el pacto que Dios estableció con nosotros en el monte Sinaí.

En ese momento, cuando Dios se reveló a nuestro pueblo y nos dio Sus mandamientos, se escuchó el Shofar que anunciaba este pacto:

16 Y aconteció que al tercer día, por la mañana, hubo truenos y relámpagos, y una espesa nube sobre el monte, y un sonido de Shofar muy fuerte, y todo el pueblo que estaba en el campamento se estremeció.… 19 Y el sonido del Shofar se escuchaba más y más fuerte, mientras Moisés hablaba, y Dios le respondía con una voz ” .

En Rosh haShaná, al escuchar el Shofar, “recreamos” ese momento glorioso, cuando aceptamos recibir la Torá y “coronamos” a Dios como nuestro rey y Soberano, mientras escuchábamos el Shofar. 

Esta importantísima idea está expresada explícitamente en la oración de Musaf, en la bendición conocida como «Shofarot»: 

אַתָּה נִגְלֵיתָ בַּעֲנַן כְּבוֹדֶךָ   עַל עַם קָדְשְׁךָ לְדַבֵּר עִמָּם מִן הַשָּׁמַיִם הִשְׁמַעְתָּם קוֹלֶךָ   וְנִגְלֵיתָ עֲלֵיהֶם בְּעַרְפְּלֵי טֹהַר גַּם הָעוֹלָם כֻּלּוֹ חָל מִפָּנֶיךָ   וּבְרִיּוֹת בְּרֵאשִׁית חָרְדוּ מִמֶּךָּ בְּהִגָּלוֹתְךָ מַלְכֵּנוּ עַל הַר סִינַי   לְלַמֵּד לְעַמְּךָ תּוֹרָה וּמִצְוֹת וַתַּשְׁמִיעֵם אֶת הוֹד קוֹלֶךָ   וְדִבְּרוֹת קָדְשְׁךָ מִלַּהֲבוֹת אֵשׁ בְּקוֹלוֹת וּבְרָקִים עֲלֵיהֶם נִגְלֵיתָ   וּבְקוֹל שׁוֹפָר עֲלֵיהֶם הוֹפַעְתָּ

“Tu te revelaste a Tu pueblo desde una nube de Gloria y te comunicaste con ellos haciéndoles escuchar Tu voz, desde los cielos. Te revelaste ante ellos entre tinieblas e luminosidad y el mundo entero tembló ante Tu presencia. Y todas las criaturas del mundo se estremecieron ante Ti, “nuestro Rey”, cuando enseñaste a Tu pueblo la Torá y sus preceptos … y una voz de Shofar acompañaba Tu presencia…”

El Shofar nos recuerda nuestro compromiso de lealtad a Dios. Cada vez que obedecemos los mandamientos Divinos estamos declarando a HaShem como nuestro Rey. Y viceversa: cuando desobedecemos Sus mandamientos nos estamos rebelando contra Él.

El Shofar también nos recuerda el sacrifico de Itsjaq. Nuestro patriarca Abraham nos enseñó el nivel más elevado de obediencia al Creador, la incondicionalidad, al haber estado dispuesto a sacrificar lo que más quería en el mundo para seguir el mandamiento Divino.

Declarar que HaShem es nuestro Rey y que le debemos obediencia es la primera idea que debemos tener en cuenta cuando escuchamos el Shofar.   




Nosotros y Las Ovejas

זוכרנו לחיים מלך חפץ בחיים
כתבנו בספר חיים
Rosh haShana es el día del juicio. Este día Dios examina nuestra acciones y decide qué destino merecemos el próximo año,  en función de los que hemos hecho este año que pasó.
Hay un ejemplo muy hermoso que nuestros rabinos mencionaron en la Mishná y que ilustra brillantemente esta profunda idea. En Rosh haShaná כל באי עולם עוברין לפניו כבני מרום Todos los seres humanos pasan delante del Todopoderoso como el rebaño de ovejas [pasa delante del pastor]» . Una vez por año el pastor reúne a todas sus ovejas en el corral para examinar cuidadosamente a cada una de ellas. El experto pastor sólo necesita unos pocos segundos para evaluar a cada oveja. Primero observa al animal y luego lo palpa para verificar la calidad de su lana. El pastor también examina con su mano el cuerpo de la oveja, para ver si el animal está en buenas condiciones. Luego de esa breve inspección, toma su pincel y marca a cada oveja con un color diferente.  Si la lana de la oveja es de buena calidad, el pastor pintará la espalda de la oveja con una marca, digamos, amarilla. Lo que significa que esta oveja irá para el esquile. Cuando el pastor ve que la oveja, aparte de tener buena lana, también está sana y fuerte, la pintará con una marca de color azul, lo que significa que este animal será destinado para la reproducción. Ahora bien, si la lana de la oveja no es de buena calidad, y la oveja no está lo suficientemente fuerte, el pastor pintará el cuerpo de la oveja con una marca roja, lo que indica que esta oveja será sacrificada y su carne será usada para la alimentación.  Así, en unos breves segundos el pastor determina el destino de cada animal para el próximo año.
Nuestros rabinos utilizaron esta hermosa metáfora para explicar cómo los seres humanos somos juzgados por el Creador en Rosh HaShaná, «el día del juicio». El Todopoderoso examina cuidadosamente a cada uno de nosotros. HaShem observa lo que hicimos y no hicimos durante el año anterior, si hemos crecido, aprendido, mejorado o si hemos perdido nuestro tiempo, o empeorado, y así determina nuestro destino, marcándonos para el éxito, para la buena salud, para la vida o jas veshalom para nada de eso….
2 observaciones muy importantes.
1. ¿Cómo sabemos de qué color es la marca que el Creador estampó en nuestras espaldas? Al igual que las ovejas, que se pasean por el corral sin saber de qué color es la marca que llevan en sus espaldas, los seres humanos no podemos saber con seguridad con qué color hemos sido marcados en Rosh HaShaná.  Y aún cuando estimemos que hemos hecho muchas cosas buenas durante el año que pasó,  no podemos estar seguros si lo que hemos hecho es suficiente a los ojos de HaShem.  Él conoce nuestro potencial mejor que nosotros mismos, y quizás espera mucho más de nosotros.  Por lo tanto, como no podemos saber con certeza cuál es el color con el que hemos sido marcados, TODOS debemos asumir que llevamos una marca roja en nuestras espaldas….
2. Sin embargo, a diferencia de las ovejas, a pesar de que nuestro destino se marca en Rosh haShaná, todavía está pendiente. El veredicto puede ser apelado antes de Yom kippur!  La magia de la Teshubá, el arrepentimiento, consiste en que HaShem nos concede la oportunidad de apelar Su propio veredicto. Tenemos tiempo desde Rosh haShaná hasta Yom Kippur para arrepentirnos, admitir nuestras faltas, pedir perdón y «convencer al Pastor» que, aunque durante el año que pasó no hayamos brillado, el próximo año no lo vamos a desaprovechar. No lo vamos a defraudar. En Yom Kippur, dedicamos todo el día a este tema: apelar la posible sentencia capital. Pedimos perdón, resolvemos mejorar y en última instancia, asumiendo que quizás nada de eso puede alcanzar, apelamos a la compasión de HaShem para que nos conceda «Jayim» , «vida»: una nueva oportunidad para demostrarle que merecemos nuestra existencia.



¿Cómo rezar en Rosh haShaná? Por Rabbanit Coty Bittón

Estamos muy cerca de Rosh haShaná. El día en el cual seremos juzgados. Luego llegarán los aseret yemé teshubá, los días de arrepentimiento que concluyen en Yom Kippur. Nuestra Teshubá tiene que estar acompañada por la Tefilá, nuestra plegaria para pedirle a HaShem que nos perdone y nos dé la oportunidad de continuar en Su libro de la vida.
Me gustaría compartir con ustedes unas reflexiones acerca de la Tefilá. Como mujer judía siempre me enorgullezco de nuestras matriarcas. Una de ellas fue Janá, la madre del primer profeta de Israel, Shemuel.  En la Haftará de Rosh haShaná leemos la historia y la Tefilá de Janá.
A Janá no le fue fácil tener hijos.  Un problema que se repitió con practicante todas nuestras matriarcas. Nuestros Jajamim reflexionaron al respecto y dijeron que «HaShem desea la Tefilá de las personas justas». Y es por eso que a veces enfrenta a las personas buenas con algunos desafíos muy difíciles. El de Janá es el caso típico. Su situación la forzó a ser creativa. Y compuso una de las Tefilot más hermosas y elocuentes. Veamos.
Janá estaba desesperada. Tenía a Elqaná, un marido que la adoraba, pero podía tener hijos. Era muy doloroso cada vez que veía a Peniná, la otra esposa de Elqaná, que no disimulaba lo ocupada que estaba con sus siete hijos. Peniná no hablaba de otra cosa, y no era sensible hacia el dolor de Janá.  En Shiló, donde Elqaná y su familia visitaban el Mishkán, Janá le rezó a HaShem con mucho fervor para que le concediera un hijo. De esta Tefilá nuestros Sabios aprendieron muchos detalles técnicos que aplicamos nada menos que a nuestra Amidá (decir la Tefila de pie; mover los labios sin elevar la voz; no beber alcohol antes de rezar, etc.).
Y también, o principalmente, aprendemos de la elocuencia de Janá.
Al rezar, Janá no se limitó a «pedirle» a HaShem un hijo.  Janá «presentó» su caso frente a HaShem con argumentos inteligentes, sólidos y creativos.
1. Janá formuló por primera vez una nueva forma de llamar a HaShem, y se refirió al Todopoderoso como: «Dios de los ejércitos».    Nuestros Jajamim explican que aquí «ejércitos» se refiere a los ejércitos del cielo, las estrellas y galaxias. Que, al igual que un ejército humano, se desplazan de una manera precisa y armoniosa obedeciendo las órdenes del comandante en jefe, HaShem. Janá le dijo a HaShem: «Tu, Dios de los ejércitos, que has creado billones de estrellas y cuerpos celestiales gigantescos, qué te cuesta a ti concederme a mí un pequeño bebé?»
2. Janá también le dijo a HaShem: «Soy una mujer. Me has dado pechos y órganos de reproducción. Pero, ¿para que me sirve mi cuerpo de mujer si no puedo concebir y amamantar a un hijo?»
3. De acuerdo al Midrash Janá también argumentó: «He cumplido con los 3 preceptos de la mujer (el nombre de Janá es un acróstico que incluye 3 Mitsvot: Jalá, conceder un pedazo de la masa del pan al Cohén; Niddá, pureza familiar, y Hadlaqat haNer, encendido de las velas antes de Shabbat), ¿no merezco entonces que me des un hijo?»
De Janá aprendemos que cuando rezamos a HaShem y le pedimos por nuestras necesidades tenemos que ser insistentes. Y usar muy respetuosamente todos los argumentos que podamos para demostrar que merecemos recibir una respuesta positiva a nuestro pedido, tal como lo hizo Janá.
Finalmente, también aprendemos de Janá una importantísima lección: como ya sabemos, al final HaShem le concede un hijo. Y entonces Janá reza nuevamente. Esta vez con más devoción y mucha más elocuencia. Porque ahora Janá reza para agradecerle a HaShem.  De aquí aprendemos que de la misma manera que rezamos a HaShem con todo nuestro corazón para suplicarle que nos dé todo lo que necesitamos y queremos, no debemos olvidarnos de rezarle a HaShem para agradecerle por todo lo que nos dio y nos da, y muy especialmente cuando nuestros pedidos son respondidos.
Estos Yamim Noraim, tomemos como modelo la Tefilá de Janá. Volquemos nuestro corazón a HaShem, rogándole que nos inscriba en el libro la vida. Y no nos olvidemos de agradecerle por todo lo que recibimos de Él.   
SHABBAT SHALOM
 
 

NUEVO!!!

Haga click aquí  para descargar el Newsletter de Rosh HaShana 5777, listo para imprimir. Encontrará 4 artículos: sobre el Shofar y sobre el profundo mensaje de Rosh haShaná.



Bahrain los Emiratos Arabes Unidos y la hermana mayor

LAS NACIONES HERMANAS

Anoche dicté una clase a un grupo de jóvenes acerca de las Tefilot de Rosh HaShaná. Comenzamos explicando el hermoso poema “Ajot Quetana” ,  con el que los Sefaradim iniciamos los rezos de la noche. 

“Ajot Quetana” significa literalmente “La hermanita menor” , “la más pequeña de la familia”, y hace alusión al pueblo de Israel, que entre las naciones siempre fue considerada como la más pequeña (decimos «hermanas» y no «hermanos» porque en hebreo , como en español, “nación” uma es femenino).

La primera idea de este poema es que las naciones del mundo están todas hermanadas, por ser “hijas” del mismo padre: el Creador del mundo.  Israel, es la más pequeña. Y en el exilio, fuera de su tierra, es la más indefensa, débil y vulnerable. Y lejos de ser protegida por sus mayores, es como “Cenicienta”:  abusada, perseguida y constante víctima del bullying de sus siniestras hermanas.      El texto es triste. Trágico. Ya que describe con dureza las persecuciones y abusos que sufre Israel de manos de las naciones en las que se refugia. 

Estos son algunos ejemplos de lo que deice le texto

“La hermana pequeña dirige hacia Ti sus súplicas… Oh Dios, por favor, cúrala de sus dolencias…. Sus enemigos están destruyendo su tierra heredada [Israel], y la han dispersado como los leones a las ovejas… destrozan su vid, arrancan sus frutos…la despojan… la degradan…y desde el abismo del exilio su alma se consume…y se ha convertido en la más pobre entre los pobres… ¿Cuándo te apiadarás de ella y cuándo rescatarás a tu pequeña hija de su fosa? ¡Que concluya el año y sus maldiciones!”

PRESENTE Y PASADO, SIN FUTURO

Esta poesía fue escrita por el rabino Abraham Jazán de Gerona, España, en el siglo 13. Y una de las cosas que más me estremecen de esta poesía es que fue escrita en el tiempo presente, para ser recitada como si todas las tragedias mencionadas eran parte de una terrible situación que nunca expiraba. La poesía describe la pesadilla que vivieron generaciones y generaciones de judíos, cuando éramos refugiados no-gratos, demonizados, abusados, saqueados e indefensos. Volver a la tierra propia era un sueño inalcanzable, una fantasía más allá del realismo…  El único que podía salvar a la pequeña hermanita del abuso que sufría de sus hermanas era “el papá”. Y a Él está dirigido el poema.

DESPERTAR Y AGRADECER

Hace un par de horas me estremecí. Porque acabo de ver la transmisión en vivo de un hecho histórico: La firma del tratado de paz entre el Estado de Israel y dos estados Arabes: Bahrain y los Emiratos. 

Más allá del importantísimo aspecto político, como rabino, no puedo ignorar el significado «judío» de este evento. El periodista israelí Guy Bejor (gplanet.com) explicó la lógica y el “timing” de este acuerdo: Existe la posibilidad que en Noviembre el presidente Donald J. Trump no sea reelecto. Y si esto –Dios no lo quiera– llegara a suceder, el candidato presidencial demócrata ya anticipó que “renovará” su alianza con el régimen fundamentalista de Irán, que durante 8 años fue el preferido de Obama. Si esto sucede, sería malo para Israel. Pero sería mucho peor para los países sunitas del Golfo Pérsico, que a diferencia de Israel son vecinos geográficos del Irán shiita.  ¿Y quién protegerá de Irán a estos países si los demócratas vuelven al poder y repiten los pasos de Obama? Irán es la mayor amenaza existencial para ellos.  De acuerdo a Guy Bejor, Irán no se atreverá a atacar a aquellos países que están aliados con Israel. Ya que Israel está considerado hoy en día como la mayor “superpotencia” del Medio Oriente. Y en esta surrealista ecuación política, ¡es la única nación capaz de reemplazar a los Estados Unidos como socio militar! Los países sunitas necesitan una alianza con Israel, concluye brillantemente Bejor,  como una póliza de seguro en un eventual conflicto bélico con el poderoso régimen iraní.

EL MILAGRO MAS GRANDE 

Israel, la hermanita pequeña, ha regresado a su propia casa. Ha crecido muchísimo y en muy corto tiempo. Y ya no es “abusable”. Ahora ¡es la hermana más fuerte de la familia! La más respetada en su vecindario.  El primer ministro Binyamín Netanyahu aludió a esta milagrosa  transformación citando en su discurso un conocido pasuq de Tehilim,  donde el rey David pide que Dios bendiga a su pueblo Israel con “‘oz”, “fuerza”, “poder”, y luego con  Shalom, “paz”. El orden de los factores «poder» seguido de «paz» dijo Netanyahu, no es una coincidencia. Porque entre las naciones del mundo la debilidad trae el abuso. Y solo el poder trae la paz.   ה‘ עז לעמו יתן ה‘ יברך את עמו בשלום

Y mientras escuchaba hablar a nuestro primer ministro sobre cuánto Israel se ha fortalecido, pensaba en “la hermanita menor”. Y lloré de emoción al imaginar al rabino Jazán, o a sus contemporáneos, presenciando esta ceremonia y entendiendo su significado: El Padre finalmente se acordó de su “hijita” menor. La tomó de su mano, la llevó de nuevo a su casa, la fortaleció, le enseño a defenderse, y la hizo crecer y madurar. 

UTOPIAS HECHAS PROFECIAS 

Escribo estas líneas para que nos demos cuenta del enorme privilegio que tenemos de vivir en una época donde  B”H podemos recitar Ajot Quetaná como si estuviésemos leyendo un triste libro de historia judía y no como una pesadilla del presente…  Y para que al comprender lo afortunados que somos, expresemos nuestro agradecimiento infinito a Dios por ser “la generación de la última estrofa del Ajot Quetana”.

¿Qué dice la última estrofa? El poema concluye con palabras que seguramente fueron escritas como una insoñable utopía. Un sueño que llevó siglos en materializarse y que expresa, como en una hermosa profecía, nuestro tiempo presente. 

“Renueva tu fuerza y alégrate [Oh Israel] porque el despojo y el abuso [que has sufrido] ha llegado a su fin. Mantén tu esperanza en Tu Protector, porque Él habrá de guardar Su pacto. Y [un día] regresarás a Sión, y por fin se escuchará decir: “Allanen los caminos, [que Israel está volviendo a su Hogar]”.  

¡Que comience el nuevo año y con él, todas sus bendiciones!




Rosh HaShaná y la Cenicienta

En poco más de un mes celebraremos Rosh HaShaná, el año nuevo 5782. Hace falta cierta sofisticación para comprender la naturaleza de Rosh HaShana: un día alegre y serio a la vez. Para capturar la compleja ambigüedad de este día, lo mejor que podemos hacer es analizar con detenimiento la Tefilá, el servicio de rezos de Rosh HaShaná. El contenido de las oraciones que recitamos fue diseñado cuidadosamente por nuestros Sabios que compartamentalizaron los dos aspectos de Rosh HaShaná: la oración de la noche y el Seder de Rosh haSana que hacemos en casa se dedica al aspecto de “Año Nuevo”. Y la Tefilá de la mañana, que incluye el Shofar, se relaciona más que nada con la idea del “Día del Juicio”.

LO QUE EL TIEMPO SE LLEVÓ

Comenzaremos hoy por estudiar un “piyut” un poema litúrgico, que da inicio oficial a la oración de la noche de Rosh haShana: este poema, que no alude ni al día del Juicio ni al Shofar, se llama: Ajot Quetaná y se enfoca en nuestro deseo que tener un año mejor que el anterior. Al final de cada estrofa, hay un verso especial: “tijlé shaná veqileloteha” , “que termine el año y todas sus maldiciones”. Es en ese momento, los últimos minutos antes de terminar el año anterior y comenzar el rezo de Arbit, que rezamos para que el próximo año sea mucho mejor. Antes de comenzar con la explicación de Ajot Quetaná quiero dejar en claro que muy afortunadamente para nosotros, judíos privilegiados del siglo 21, nos va a resultar muy difícil relacionarnos con el contenido de este poema que describe los terribles conflictos —literalmente las “maldiciones”— que el pueblo judío experimentaba en esos tiempos.

El autor de Ajot Quetaná fue el Rabino Abraham Hazán de la ciudad de Gerona, España. No se sabe casi nada de él, excepto que fue contemporáneo de Najmánides (Ramban, 1194-1270) . Y como veremos a continuación, saber cuándo y dónde vivió este poeta es esencial para comprender su obra. La mayoría del texto se enfoca en la dolorosa historia de los judíos de Europa del siglo 13. En sus 9 estrofas este poema describe , en forma poética, y un poco elusiva, las persecuciones y los abusos que Israel sufre en las manos de las naciones en las que trató de hallar refugio y protección. La poesía narra la pesadilla que vivieron generaciones y generaciones de judíos, la mayor parte de nuestra historia, cuando nuestros antepasados eran refugiados indefensos, no-gratos, demonizados y abusados.

Veamos.

MAS REAL QUE UN CUENTO DE HADAS

אָחוֹת קְטַנָּה תְּפִלּוֹתֶיהָ

“La hermana más pequeña dirige hacia Ti sus súplicas y canta [hoy] Tus alabanzas Oh Dios, por favor, cúrala de todas sus dolencias, ¡Que concluya este año llevándose consigo todas sus maldiciones!”
“Ajot Quetana” significa literalmente “La hermanita menor” , “la más pequeña de la familia”. Las naciones del mundo están todas hermanadas por ser “hijas” del mismo Padre: el Creador del mundo. Y el pueblo de Israel, que siempre fue considerado como la nación más pequeña de la familia (debris 7:7), vive en el exilio, fuera de su tierra, y dependiendo de la merced de sus hermanas mayores. Pero lejos de defenderla y protegerla, las hermanas le tienen envidia —por ser la elegida y la más amada de su “Padre”— y se abusan de ella. Como las hermanastras en el cuento de “Cenicienta”, pero de una forma más real, sádica y sanguinaria.

SOBRE OVEJAS Y UVAS
רְעֵה אֶת צֹאנְךָ אֲרָיוֹת זָרוּ

[Por favor, Todopoderoso,] Vuelve a pastorear a tu rebaño, que ha sido dispersado por los leones salvajes, [y no dirijas Tu ira hacia nosotros], sino hacia los enemigos de Israel, los que gritan “¡Destruidla!”, los que han arrancado la delicada rama del viñedo que Tú plantaste, los que la han destruido y arrancado de raíz, y no han tenido compasión ni siquiera por sus pequeñas uvas.
Israel es el rebaño y Dios su protector. Pero el rebaño se ha desviado y se ha alejado del Pastor. Y ahora las ovejas dispersas, más vulnerables que nunca, tienen que escapar de las garras de los crueles leones que las quieren destruir, y terminan exiliadas en los confines de la tierra.
Israel también es comparada con una delicada viña, plantada por Dios. El enemigo ha llegado al viñedo, no solo con la intención de robar las uvas, sino de quitar la viña de raíz, para que nunca más pueda volver a crecer. Los enemigos han destrozado la tierna planta y no han dejado sobrevivir ni siquiera, a las olelot, esto es, a las pequeñas uvas que aún no han madurado, una alusión a los niños judíos, que eran arrancados de manos de sus padres para matarlos, esclavizarlos o convertirlos por la fuerza (en hebreo olelot / oleleim significa simultáneamente: uvas prematuras y pequeños niños) .

PEOR QUE LA PRISION….

חֵילָהּ קָבְעוּ הַגּוֹי כֻּלּוֹ
La despojan… la degradan…y desde el abismo del exilio su alma se consume…y se ha convertido en la más pobre entre los pobres… ¿Cuándo te apiadarás de ella y cuándo rescatarás a Tu pequeña hija de su calabozo?
En el exilio de Europa, donde la pequeña niña fue a buscar refugio, sufre el despojo y la expulsión. Europa se ha transformado en una prisión de la cual no puede salir… pero esa horrible prisión, en cierta manera la protege de los múltiples enemigos que quieren despojarla. ¿Qué puede ser pero que estar en esa prisión? Ser expulsado de la prisión y no tener dónde regresar. Y así quedar absolutamente expuesto a los crueles enemigos que solo buscan su destrucción. Israel no tiene ejército. No tiene ni poder ni influencia política. Es constantemente demonizada. Y no hay quien la defienda de sus siniestras hermanas.

Continuará….

NOTA: Leer y cantar AJOT QUETANA en nuestros días me deja un sabor agridulce. Por un lado, me cuesta no sufrir por todo lo que vivieron mis antepasados, por el otro lado, me ayuda mucho a tener una mejor perspectiva de mis problemas personales –que me parecen irrisorios comparado a lo que describe este poema — y me llena de satisfacción al ver que luego de tanto sufrir, por fin, las hermosas profecías que anunciaron por siglos una redención que parecía irrealizable, por fin, se han cumplido en nuestros privilegiados tiempos!

Así vivía el pueblo judío en Europa durante la edad media

1000 Los judíos son acusados de haber asesinado a Yeshú, por lo que tendrán que pagar con exilios interminables, algo que la propia Iglesia se encargará de ejecutar.
1288 Los judíos son expulsados de Nápoles, sur de Italia.
1290 El rey Eduardo I emite el Edicto de Expulsión para todos los judíos de Inglaterra.
1294 Los judíos son expulsados de Berna, Suiza
1306, El rey Felipe de Francia ordena a todos los judío a abandonar su reino.
1348 La peste negra azota Europa. Muere casi la mitad de de la población. Sin embargo, la proporción de judíos que muere es mucho más baja, debido a su elevado nivel de higiene. Los judos son entonces acusados de haber envenenado los pozos de agua y haber causado la peste. Cientos de miles de judíos son masacrados, quemados en vida y despojados.
1360 Los judíos son expulsados de Hungría por Luis I.
1400: Los judíos son absurdamente acusados de matar niños cristianos para hacer con su sangre la Matzá de Pésaj. Miles son asesinados y su bienes confiscados.
1420 El duque Alberto V ordena el encarcelamiento y la conversión forzosa al cristianismo de todos los judíos de Austria. Algunos se convierten y otros abandonan el país.
1492 Fernando e Isabel emiten Edicto general sobre la expulsión de los judíos de España, que afecta a mas de 400.000 judíos (Rab Emanuel Abohab)
1493 Los judíos son expulsados de Sicilia
1496 Los judíos son expulsados de Portugal




Nosotros y el Juez

 ה’ מֶלֶךְ יושֵׁב עַל כִּסֵּא דִין
¿QUE ES ROSH HASHANA?
Rosh haShana es el comienzo del nuevo año judío. En unos pocos días, este próximo domingo 25 de Septiembre por la noche,  iniciaremos el año 5783. Comenzar un nuevo año es, por supuesto, un motivo de celebración y alegría. Es por eso que durante la primera y la segunda noche de Rosh haShana, las noches del 25 y 26 de Septiembre respectivamente, realizamos una ceremonia especial o «Seder» donde deseamos unos a otros tener un año de paz, prosperidad y alegría. Pero para el pueblo judío un nuevo año también (o principalmente) significa un evento serio. Al punto de que los Sabios hablaron más, mucho más, sobre los aspectos serios de Rosh haShaná que sobre los aspectos celebratorios de Rosh haShaná. Los rabinos de Mishná explicaron que Rosh haShaná es nada menos que el día del juicio (יום הדין). ¿A qué juicio se refieren los Sabios? Al más significativo: a evaluar si estoy haciendo con lo que se supone que debo hacer con mi vida.
¿Y adivinen quién me va a estar juzgando? Dios. Y yo mismo.  O dicho de otra manera: me voy a juzgar a mí mismo frente a Dios.
UBICAR AL JUEZ
El juicio comienza por la mañana del 1 de Tishrí, es decir, el lunes 26 de Septiembre. Cuando entramos a la sinagoga debemos imaginarnos que estamos ingresando en la corte y que estamos a punto de ser juzgados.  Nuestro primer desafío, probablemente el más difícil, es identificar al Juez. Él está allí, pero no puede ser visto de una manera normal. Para «ver» al juez, para sentir Su presencia, debemos usar la ayuda de nuestras Tefilot, plegarias y oraciones. Cuando rezamos en Rosh Hashaná vamos a notar una y otra vez la enfatización de una palabra clave: “MELEJ”, que en hebreo significa “Rey” (o MALKENU, nuestro Rey). «Rey» en el contexto de Rosh haShana significa «Juez». En Rosh HaShana pensamos en Dios como el Rey / Juez. Juzgar a sus súbditos era uno de los roles principales de los reyes de Israel (pensemos, por ejemplo, en el juicio del rey Salomón). El Rey era la figura judicial más elevada. Y la instancia final del juicio. Por lo tanto, desde Rosh haShana y hasta el final de Yom Kipur, cuando la sentencia definitiva será emitida, nos referiremos a Dios como «malkenu», nuestro Juez.
SHOFAR
El evento más especial de Rosh haShana también tiene como objetivo ayudarnos a identificar al Juez y hacernos sentir que estamos frente a Él. Me refiero a la voz del Shofar, el sonido del cuerno del carnero. En el antiguo Israel, el Shofar se hacia escuchar frente a todo el pueblo cuando un nuevo Rey era coronado. Al escuchar el Shofar debemos sentir que estamos parados frente a Dios, y que Él ahora nos está juzgando. Esta es la manera en la que individualmente «coronamos» a Dios, y lo proclamamos nuestro Juez. Si NO nos tomamos esta idea a la ligera, al escuchar el Shofar podríamos sentirnos abrumados, paralizados y conmocionados. Porque nos damos cuenta de que no podemos fingir ni ocultarle nada a Dios. Porque Él nos conoce mejor que nosotros mismos. Si esto sucede, si lloramos, nos emocionamos y sentimos escalofríos al escuchar el Shofar, significa que el Shofar está funcionando, y que estamos reaccionando correctamente a su penetrante sonido. Lo pero que podría pasar es escuchar el Shofar con indiferencia…
SENTIR SIN VISUALIZAR
Cuando se escucha el Shofar no tenemos que pedir perdón, confesar o arrepentirnos (y ni hace falta mencionar que en ese momento ¡no debemos pedirle nada a Dios!).  Maimónides explica claramente que la misión del Shofar es ”despertarnos”: su sonido nos tiene que ayudar a tomar conciencia de que estamos siendo juzgados, y especialmente de que Dios preside la corte. El Shofar declara que HaShem es nuestro Rey y Juez ( ‘להמליך את ה) y es nuestro deber hacer el mayor esfuerzo posible por visualizar (¡sin visualizar a Dios!) que estamos frente a Él, frente a Su Trono, y sentir que Él nos está llamando a comparecer en Su corte. Una vez que nos despertemos, eventualmente, reconoceremos nuestras faltas, las confesaremos, las repararemos y nos transformaremos en mejores personas.
Este es el objetivo a alcanzar en Rosh haShana.