ISRAEL: ¿Qué espera el mundo para reaccionar?

ESCRITO EN OCTUBRE DEL 2015
 
La violencia palestina no cede. Ya van casi diez muertos judíos, víctimas de ataques con cuchillos, destornilladores y embestidas deliberadas de automóviles.  Ayer esta nueva intifada escaló un nivel: un palestino entró con un arma de fuego a un autobús y disparo indiscriminadamente contra los pasajeros, matando a tres Israelíes.
 
Esta violencia no es espontánea Es provocada e incitada desde los medios de comunicación social y desde ámbitos políticos.  Y también desde algunas mezquitas. Estoy adjuntando un video (que habría que traducir al español) que aunque Usted no entienda los subtítulos en ingles,  creo que las imagines van a ser lo suficientemente gráficas y claras: este pasado viernes un clérigo musulmán en Gaza sacó su cuchillo desde su púlpito religioso y llamó,  a los gritos, a sus hermanos palestinos a matar judíos, acuchillarlos, cortar sus gargantas y despedazar sus cuerpos, al mejor estilo ISIS. 
 
 
¿Qué espera el mundo para salir de su silencio y condenar la violencia palestina y a sus incitadores? 
  
Imagínese si se tratara, como dice Bret Stephens en el Wall Street Journal, de cualquier otra población que comienza a matar a cuchillazos a otra. O imagínese si un cura, o un rabino,  en cualquier lugar del mundo sacara su cuchillo y dijera desde su púlpito «tenemos que asesinar a tal o cual población». El mundo entero reaccionaría inmediatamente.  Las Naciones Unidas condenarían la violencia racial. La Union Europea, el Papa y todas las organizaciones que defienden los derechos humanos, alzarían su voz de protesta y lo mismo harían todos los presidentes de todos los países del mundo. 
 
Pero, como dijo el Primer Ministro de Israel Benjamin Netanyahu en su discurso hace unos días en las Naciones Unidas, cuando se trata de Israel, «el mundo permanece en silencio. No ha habido condenas internacionales, ni se han escuchado las voces de repudio a la violencia de los organismos internacionales que defienden los derechos humanos. 
 
Vuelvo a mi pregunta inicial: ¿qué espera el mundo para condenar la violencia en Israel?
 
Creo que lamentable, yo sé la respuesta….  
 
El mundo está esperando, pacientemente, que Israel reaccione.  Que se defienda. Que algún Israelí tome la ley por sus manos y mate a su atacante. O que Israel bombardee un campo de entrenamiento de terroristas y que Hamas anuncie que murieron 2 niños palestinos en el «brutal ataque judío genocida». En ese momento el mundo va a reaccionar. Todos los diarios del mundo condenarán la violencia en Israel, en su primera plana. Y todos se cuidarán de no mencionar que fue lo que provocó esa situación. Los diarios repetirán la famosa mantra: «repudiamos el genocidio sistemático que el Estado Judío lleva a cabo contra la población palestina».  En ese momento vamos a ver fotos en color de civiles palestinos «deliberadamente» asesinados por Israel en las calles de Gaza y Ramalla». Y por supuesto escucharemos a todos los organismos internacionales, sin excepción: las Naciones Unidas, la Union Europea, CNN, BBC, etc., condenando, en el mejor de los casos, la «desproporcionada reacción» del poderoso ejército judío contra civiles desarmados…  
 
No tenga duda, querido lector, que cuando Israel se defienda, el mundo entero va a reaccionar



El día que Jerusalem fue liberada

תִּפֹּל עֲלֵיהֶם אֵימָתָה וָפַחַד בִּגְדֹל זְרוֹעֲךָ יִדְּמוּ כָּאָבֶן

… el terror y el pánico se apoderará de ellos.

al ver el poder de Tu fuerza

quedarán paralizados como una roca 

EXODO 15:16

En Yom Yerushayim, que este año será el domingo 29 de Mayo (28 de Iyar),  celebramos el día que Jerusalem fue liberada durante la guerra de los Seis Días. Este conflicto bélico fue iniciado por el enemigo. Israel no solo sobrevivió los ataques sino que, con la ayuda del Todopoderoso, también conquistó otros territorios y liberó Jerusalem, que volvió a ser la Cuidad Capital de los judíos después de casi 2000 años de exilio.

En 1967, Egipto, Siria y Jordania, con la ayuda de Iraq, Arabia Saudita, Túnez, Marruecos, Argelia, Libia, Kuwait, Pakistán, la OLP y Sudán, decidieron atacar y destruir al joven Estado de Israel. El ejército árabe combinado, apoyado y suministrado principalmente por la URSS, contaba con 465.000 tropas, 2.880 tanques y 900 aviones. En comparación, Israel contaba con 264.000 soldados (de los cuales 200.000 eran reservistas), 800 tanques y 300 aviones. El presidente egipcio Gamal Abdel Nasser movilizó sus tropas en el desierto del Sinaí. Expulsó a las fuerzas de paz de la ONU e inició otras acciones que fueron consideradas un acto de guerra, como cerrar el canal de Suez. Estaban tan confiados en su superioridad militar que los estados árabes celebraron la victoria y se regocijaron por la destrucción del Estado judío incluso antes de que comenzaran la guerra. El 5 de junio de 1967, Israel lanzó un ataque preventivo, que comenzó lo que se conoce como la Guerra de los Seis Días. Israel no sólo sobrevivió a los ataques de un ejército mucho más numeroso y fuerte -sin ayuda estadounidense- sino que también conquistó la Península del Sinaí, Judea y Samaria y las alturas del Golán. Y el aspecto más importante de la victoria israelí fue que 1900 años después de su destrucción por los romanos, el 28 de Iyar 1967, Israel liberó y recuperó el control de Yerushalayim (Jerusalem). Ese fue probablemente uno de los días más felices de la historia del pueblo judío, la culminación de la independencia de Israel que comenzó en Yom haAtzmaut, 1948.

Muchos milagros (נסים גלוים) ocurrieron en la guerra de los Seis Días y muy especialmente en las batallas de Yerushalayim. No deberíamos sorprendernos. En la Torá HaShem le prometió al pueblo de Israel que si seguimos Su voluntad, incluso si nos encontramos superados en número, HaShem intervendrá en nuestro favor. Él peleará con nuestras tropas, nos protegerá y evitará nuestra destrucción (Debarim 20, 1-4): «Cuando salgas a pelear contra tus enemigos y veas caballos y carros y un ejercito más numeroso que el tuyo, no tengas miedo de ellos; Porque HaShem tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto, estará contigo … HaShem tu Dios ira contigo, y peleará contigo contra tus enemigos, para salvarte … “. Hemos tenido el privilegio de ver con nuestros propios ojos como las promesas de HaShem se cumplieron en los milagros que tuvieron lugar durante la guerra de los Seis Días.

En Shirat haYam (Éxodo capítulo 15), la canción que el pueblo de Israel cantó después de derrotar a los egipcios y cruzar el mar, tenemos una clara indicación de cómo HaShem «va a la guerra con nosotros» para derrotar a nuestros enemigos: Su «Modus Operandi», por así decirlo, cuando interviene en nuestro favor.  La Torá dice: תִּפֹּל עֲלֵיהֶם אֵימָתָה וָפַחַד בִּגְדֹל זְרוֹעֲךָ יִדְּמוּ כָּאָבֶן: «Las naciones oirán y temblarán … los jefes de Edom se aterrarán, los jefes de Moab serán dominados por el pánico, por el poder de Tu brazo estarán petrificados [de miedo] inmóviles como una piedra.  Una y otra vez la Torá repite que HaShem interviene infundiendo miedo en nuestros enemigos.

El siguiente es sólo uno de un sinnúmero de testimonios de soldados que lucharon en la guerra de los Seis Días y fueron testigos de esta intervención Divina.

Israel, un taxista israelí que fue reclutado para luchar en la Guerra de los Seis Días como paracaidistas asignada a la conquista del Estrecho de Tirán, dijo a su regreso de la guerra:

«Después de aterrizar en el Sinaí, me enviaron con otro soldado, un electricista, para patrullar la zona. Cuando nos habíamos distanciado dos kilómetros, un camión militar egipcio apareció ante nosotros lleno de soldados y montado con ametralladoras por todos lados. Sólo teníamos armas ligeras con unas cuantas balas que no podían detener al camión ni por un segundo. No podíamos retroceder, por lo que nos quedamos allí parados, desesperados, esperando el primer disparo. Y por falta de una mejor idea, apuntamos nuestros fusiles a ellos. Pero los disparos del enemigo no llegaron. El camión egipcio se detuvo, y decidimos acercarnos con cautela. Encontramos en el interior del camión a 18 soldados egipcios, sentados, con las armas en la mano, y con una mirada petrificada en sus rostros. Nos miraron con gran temor,  como si pidieran misericordia. Les dijimos: «¡Manos arriba!» Cuando estábamos marchando y volví a un estado de calma, le pregunté al sargento egipcio que estaba a mi lado: «Dime, ¿por qué no nos disparaste?.  No lo sé -dijo el sargento- mis brazos se congelaron y quedaron paralizados. Todo mi cuerpo estaba paralizado y no sé por qué” ¿Por qué no nos eliminaron? No tengo una respuesta lógica. ¿Cómo se podría pensar que Dios no estuvo con nosotros en esta guerra?».

SEIS DIAS DE MILAGROS

un  video que cuenta la milagrosa victoria Israelí en la guerra de los Seis Dias, en Junio 1967 (inglés)




YOM HAATZMAUT y la sinagoga de Marsella

 אִם-יִהְיֶה נִדַּחֲךָ, בִּקְצֵה הַשָּׁמָיִם מִשָּׁם, יְקַבֶּצְךָ ה’ אֱלֹהֶיךָ, וּמִשָּׁם, יִקָּחֶךָ. וֶהֱבִיאֲךָ ה’ אֱלֹהֶיךָ, אֶל-הָאָרֶץ אֲשֶׁר-יָרְשׁוּ אֲבֹתֶיךָ וִירִשְׁתָּהּ; וְהֵיטִבְךָ וְהִרְבְּךָ, מֵאֲבֹתֶיךָ
  4 ‘דברים ל
Hoy celebramos con mucha alegría y agradecimiento a HaShem el 68 aniversario de la creación del Estado de Israel. En al opinión de muchos rabinos, a la cual adhiero, la creación de Medinat Israel es parte de una profecía Bíblica que en nuestros días vemos concretarse.
En el capítulo 30 del libro de Debarim (Deut.),  la Torá dice que el pueblo judío será exiliado y perseguido si no cumple su parte del pacto con HaShem. Luego la Torá describe un proceso de reconciliación entre HaShem y Su pueblo que culmina con el regreso del pueblo elegido a la tierra de Israel. Este proceso es increíblemente compatible con lo que estamos viendo y viviendo en nuestros días.
Veamos:
Hace 3500 años la Torá anticipó que seremos exiliados, de nuestra tierra, pero a diferencia de TODOS los demás pueblos exiliados en la historia de la humanidad, nos aseguró la Torá que NO vamos a desaparecer en el exilio, seguiremos siendo «el pueblo de Israel». En el exilio, viviremos como «extranjeros entre otros pueblos», y el no asimilarse tendrá su precio: no seremos bienvenidos por nuestros anfitriones.    Esta antipatía universal, a su vez, nos protegerá de la tentación a asimilarnos…
La Torá también anticipó que, a diferencia de otros pueblos exiliados, que por lo general se reubicaron en un solo lugar, como los antiguos fenicios que se concentraron en Cartago, el pueblo judío se dividirá por todos los confines de la tierra…
Luego llega la profecía de la reconciliación:
El pueblo judío despertará de su letargo y apatía :
Capitulo 30: 1 Y cuando todas estas cosas [malas] te sucedan (= el exilio, las persecuciones, el sufrimiento) … reflexionarás en tu corazón…  30: 2 «Y regresarás a HaShem tu Dios y obedecerás Su voz… tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma.»
HaShem, entonces, hará posible que regresemos a casa …
30:3 «Y HaShem vuestro Dios te traerá de regreso del cautiverio (= exilio), y tendrá misericordia de ti. Y te reunirá de entre todos los pueblos donde HaShem tu Dios te haya dispersado.» 30:4 «y aunque los exiliados se encuentren más allá del horizonte, desde allí te recogerá HaShem tu D-s y desde allí te llevará [a tu tierra].»  30:5 «Y HaShem tu Dios te llevará a la tierra que heredaron tus padres, para que tomes posesión de ella. Y te hará más próspero y más numeroso que tus antepasados.» 
El proceso de regreso a la tierra de Israel desde todos los confines del planeta (desde Rusia a Sudáfrica, desde Norteamérica hasta Sudamérica, desde Suecia hasta Australia…) está ocurriendo en nuestros días. La tierra ya está allí, transformada en un país que nos espera con los brazos abiertos. Más y más judíos regresan a la tierra que HaShem le concedió a nuestros padres. Israel es un país muy próspero y moderno, y el número de Yehudim que allí viven, nunca fue tan alto. Sin duda todavía queda mucho por hacer en cuanto a mejorar  nuestra reconciliación personal y colectiva con HaShem. Pero este proceso de TESHUBA ha comenzado y sigue siendo cada vez más sólido.
Quiero terminar con una noticia que, me parece, es un símbolo inequívoco de esta profecía, y posiblemente marca una tendencia de consecuencias positivas inimaginables.
Uno de los desafíos más grandes para la concretización de esta profecía es la dificultad que para muchos judíos representa emigrar a Israel. Irónicamente, cuanto más próspero es el país donde un judío vive (piensen en Estados unidos, Inglaterra o Francia) más difícil resulta tomar la decisión de emigrar.
En este contexto, veamos lo que ocurrió en Francia la semana pasada. Esta es la noticia según reporta la BBC:   «For the first time… Por primera vez, una sinagoga en Marsella será vendida a una organización musulmana para ser transformada en una mesquita…. «.
Y aunque ésta parece ser la inevitable tendencia y el inexorable destino que Europa ha elegido para su propio futuro, cerrar una sinagoga, aparentemente,  representa una tragedia…
Pero creo que hay que evaluar esta «triste» noticia desde un ángulo diferente. Esta sinagoga no se cierra porque los judíos están abandonado el judaísmo ¡se cierra porque los judíos están abandonando Francia! En los últimos años la emigración de judíos franceses a Israel ha crecido exponencialmente. En los 90’s muy pocos judíos emigraron a Israel… En el año 2014, más de 7,000 judíos franceses se radicaron en Israel. En 2015, más de 8,000. Y se prevé que el próximo año lleguen otros 12,000.  Los judíos franceses, Baruj haShem, están «invadiendo» Israel: los vi en Netanya, en Ashdod, en Bet-Shemesh, en Yerushalayim… Los judíos franceses son, en su gran mayoría, muy tradicionalista. Y le puedo garantizar al lector que por cada sinagoga que se cierra en Francia, ¡por lo menos 50 nuevas sinagogas se inauguran en Israelpara los judíos franceses! 
Este milagro moderno sólo es posible y realizable porque HaShem nos dio el mérito de tener nuestro propio  estado judío, Medinat Israel.
Somos, probablemente, la generación más privilegiada de toda la historia del pueblo judío. Creo que, más que los testigos, somos los protagonistas de esta  profecía. «SOMOS» esa profecía.
IMPERDIBLE!!!
 
Hertzel Bitton, un chofer de autobús de Israel que evitó un atentado terrorista el año pasado, dijo estas hermosas y profundas palabras anoche en Jerusalem al encender una de las antorchas en la celebración oficial de Yom haAtsmaut 



Los milagros que vi en Israel

Hace unos días regresé de Israel. Tuvimos el gran mérito de estar en Yerushalayim por varias semanas, celebrando las bodas de dos de nuestros queridos hijos. Además de la gran felicidad que tuvimos como padres,  también disfrutamos de la alegría de estar en nuestra amada tierra de Israel, y más específicamente en Jerusalem, Yerushalayim ‘ir haQodesh.

Israel es una tierra de milagros. No sólo milagros del pasado, en los tiempos de nuestros Reyes y Profetas. Israel es un país donde uno experimenta también los milagros del presente. «Identificar» un milagro no es algo fácil.. Es más fácil reconocer un milagro cuando ya ocurrió, que identificarlo mientras está ocurriendo. Nuestros Sabios ya nos dijeron «quien experimenta un milagro, no lo puede identificar» ( אין בעל הנס מכיר בניסו). Hay como una barrera psicológica que nos dice: «Si me está ocurriendo a mí, aquí y ahora, y lo veo y lo vivo, no debe ser un milagro». En las próximas lineas intentaremos superar esa barrera.

וישבתם לטח בארצכם

Para empezar, la sensación de «seguridad»  que se siente en Israel no la he sentido en ningún lugar del mundo, ni en los barrios mas seguros de Estados Unidos, y mucho menos en Sudamérica.

Durante la noche uno puede caminar por las calles de Yerushalayim y la verdad es que uno no siente inseguridad. Todo lo contrario. Uno puede caminar por Mamila o por la antigua estación de trenes, que ahora es una zona de restaurantes de lujo, a las 11 o  12 de la noche, y la ciudad está llena de gente, familias con sus hijos y nietos, disfrutando pacíficamente de la fresca brisa de Yerushalayim.

En Yerushalayim, y en todo Israel, uno ve mucha gente con armas de fuego. Probablemente no haya ciudad en el mundo entero donde se vean tantos hombres, soldados y civiles, portando armas. Pero uno no siente miedo. Por el contrario, se siente seguridad. Porque uno confía en las manos que sostienen esas armas.  No puedo imaginar no sentir pánico al ver tantos civiles armados en cualquier otra ciudad del mundo…

Personalmente, lo que mas me sorprende, es ver durante el día niños y niñas pequeños caminando por sí mismos, con mucha tranquilidad y sin miedos. He visto muchas veces un niño de 6 o 7 años de edad caminando, subiendo o bajando del autobus y ocupándose de su hermanito o hermanita de 4 o 5 años de edad. ¡He vivido en muchos países y nunca vi nada parecido!

Lo más milagroso de todo esto, es que esta sensación excepcional de  seguridad tiene lugar irónicamente en el único país del mundo cuya existencia esta abiertamente amenazada.  En la zona más peligrosa de nuestro planeta.  Israel está, literalmente, en el centro del Medio Oriente, en el medio del campo de batalla más peligroso del mundo entero. Donde cada día  cientos, o miles, de personas son brutalmente asesinadas.

El milagro es también que esta sensación de seguridad se experimenta en un país donde nuestros vecinos son nuestros enemigos… Recuerdo que en mi primera visita a Israel, nuestro guía señaló en un lugar de construcción el hecho de que todos los trabajadores de la construcción eran árabes. Y nos dijo: «Cuando se trata de Israel, si no crees en milagros, no eres realista. Y aquí está la prueba: Las mismas manos que quieren destruir Israel, la están construyendo».

וקבצתי אתכם מכל העמים

Y luego viene la parte más importante de Yerushalayim. El Kotel haMa’arabí, el Muro Occidental. A mi me gusta ir a rezar al Kotel los viernes por la noche. ¿Por qué el Kotel? Nuestros rabinos dijeron que aunque ya no tenemos el Bet haMiqdash,  la Shejiná, un reflejo de la presencia Divina, aún reside en el Kotel. Rezar en el Kotel es rezar lo más cerca posible de HaShem, lo más cerca de Su morada. Es experimentar en nuestras almas un eco de Su presencia.

¿Y qué tiene de especial rezar en el Kotel los viernes por la noche? Los viernes por la noche se puede experimentar la otra dimensión milagrosa del Kotel, la dimensión humana. Me explico: Los judíos estamos, lamentablemente, muy divididos: religiosos, no religiosos; Sefaradim, Ashkenazim; Jasidim, Mitnagdim; ejército, no ejército; 45% de los judíos viven en Israel, 55% fuera  de Israel; hay judíos Yemenitas, Etíopes, Rusos, Sudamericanos;  están los Norteamericanos y están los franceses(mas presentes que nunca) . Somos tan diferentes ,unos de los otros. Y normalmente se ve a los Jasidim con los Jasidim, a los soldados con otros soldados, y a los franceses con los franceses. Excepto  el viernes a la noche, en el Kotel haMa’arabí. Cuando termino mi Tefilá, me gusta mirar el Kotel desde el balcón, y observar lo que es probablemente el milagro más grande de nuestros tiempos.  Ser testigo, con mis privilegiados ojos, de lo que nuestros profetas solo pudieron visualizar en sus profecías más optimistas: la reunión de los exilios (qibbuts galuyot), el final de 20 siglos de separación y divisiones que sufrimos en la diáspora. Porque todos los viernes por la noche en el Kotel uno ve, literalmente, a todo el pueblo de Israel representado en ese lugar tan especial. Todos juntos, con un mismo sentimiento en el corazón, עם אחד בלב אחד. Un  increíble arco iris humano donde Yehudim de todos los colores y extracciones rezan, bailan y cantan «juntos». Y nada ni nadie los separa.   No conozco ningún otro lugar en el mundo, ningún otro momento, donde se pueda presenciar semejante milagro. Donde se pueda reconocer tan fácilmente este increíble milagro.

Quiera haShem que sigamos disfrutando de muchos años de paz, seguridad y unión en Erets Israel. Y que nosotros, todos los que aún estamos en nuestro exilio voluntario, tengamos el mérito de vivir muy pronto nuestra redención definitiva,  בב»א




ISRAEL: Lo que vio Zejariá

 Fíjate bien en esta foto. ¿Ves algo especial? Lo único que ves es algunos niños jugando en una plaza. ¿Verdad? Bueno, no tan rápido …

Esta foto es de la ciudad vieja de Jerusalem. Unos cuantos niños están jugando en una plaza  llamada Bate-Majasé. Este es un lugar muy importante en la ciudad vieja. El edificio de dos pisos con arcos que se ve en el fondo fue construido en 1871 con fondos aportados por el Barón Rothschild de Frankfurt para albergar a las familias pobres de Jerusalem. El escudo de armas de la familia Rothschild todavía se puede ver en la parte superior del edificio. Hoy en día este edifico alberga las oficinas de la Municipalidad del barrio judío de la ciudad vieja. En la plaza se ve una escena muy familiar: niños corriendo y jugando. Esto ocurre todos los días, porque cerca de esta plaza hay dos escuelas: El Talmud Tora Noam y la Yeshiva Sylberman. Cientos de niños estudian allí.

Lo que no se ve en esta foto es otra vista familiar. Ancianos y ancianas que se sientan en los bancos de la plaza, cerca de donde juegan los niños. Muchas veces, después de las horas de escuela los abuelos viene a esta plaza para jugar con sus nietos.

Hay algo más en este lugar. Mira la próxima foto. A pocos metros de la primera….

 

 

En esta imagen  se ve  una inscripción tallada sobre la piedra. Es una cita del profeta Zejariá (Zacarías) 8: 4-5

Zacarías era un niño cuando los judíos vivían en el exilio en Babilonia hace 2500 años. Sin su propia tierra y sin el Bet HaMiqdash, el futuro del pueblo judío se veía muy sombrío. Sin esperanzas. En circunstancias normales los Yehudim deberían haberse integrado de forma natural (asimilado) a la población Babilónica y desaparecer. Pero ocurrió un milagro. Ciro, el emperador, Persa fue inspirado por HaShem (así lo que declaró explícitamente) e invitó a los Yehudim a volver a Israel y reconstruir Jerusalem. Aunque la mayoría de los judíos optaron por permanecer en Babel (fue el primer, pero no el último «exilio voluntario») miles regresaron a la tierra de sus padres. Zejariá fue uno de ellos. Los Yehudim que regresaron encontraron una ciudad completamente destruida. Todo era ruinas, cenizas y desolación. No había ni siquiera un muro para proteger la ciudad, lo que hacia que vivir en la ciudad fuera una misión imposible (imaginese vivir en una casa sin una de sus paredes exteriores).

Pero en medio de esa desolación, Zacarías tuvo una visión profética, un escenario muy poco probable que suceda, dadas las terribles condiciones de Yerushalayim en sus días.

Esta profecía fue grabada en esa piedra. Como dijomos se encuentra en el capítulo 8, versículos 4-5 de Zejariá:

כֹּה אָמַר ה’ צְבָאוֹת: עֹד יֵשְׁבוּ זְקֵנִים וּזְקֵנוֹת בִּרְחֹבוֹת יְרוּשָׁלִָם, אִישׁ מִשְׁעַנְתּוֹ בְּיָדוֹ מֵרֹב יָמִים. וּרְחֹבוֹת הָעִיר יִמָּלְאוּ יְלָדִים וִילָדוֹת מְשַׂחֲקִים בִּרְחֹבֹתֶיהָ
זכריה ח’ 5-4

«Y así dice HaShem: Voy a volver al monte de Sion, y mi Presencia residirá en Yerushalayim …. Y una vez más los hombres y mujeres de avanzada edad caminarán por las calles de Jerusalem con sus bastones y se sentarán  en las plazas de la ciudad. Y las calles de la ciudad se llenarán de niños y niñas jugando en ellas «.

Ahora, veamos  el cuadro completo: Estás en Bate Majasé, leyendo esta extraordinaria profecía, grabada en la piedra que está frente a tus ojos. A tu derecha ves a varios ancianos, con sus bastones, sentados un banco y conversando. A tu izquierda ves a los niños jugando en la calle. Y entonces te das cuenta de que tienes el increíble mérito de ser un testigo presencial del cumplimiento de la profecía de Zejariá. Y entonces podes responder la pregunta: ¿Qué o a quién vio Zejariá? Zejariá vio a esos niños, a esos ancianos, a mi y a ti.




¿Qué celebramos en Yom Haatzmaut?

 אִם-יִהְיֶה נִדַּחֲךָ, בִּקְצֵה הַשָּׁמָיִם מִשָּׁם, יְקַבֶּצְךָ ה’ אֱלֹהֶיךָ, וּמִשָּׁם, יִקָּחֶךָ. וֶהֱבִיאֲךָ ה’ אֱלֹהֶיךָ, אֶל-הָאָרֶץ אֲשֶׁר-יָרְשׁוּ אֲבֹתֶיךָ וִירִשְׁתָּהּ; וְהֵיטִבְךָ וְהִרְבְּךָ, מֵאֲבֹתֶיךָ

  4 ‘דברים ל

En la Torá se habla de la recompensa y el castigo por las mitsvot que hacemos o dejamos de hacer. Hay penalidades establecidas para individuos y otras colectivas, que afectan a todo el pueblo judío.  El castigo colectivo más severo que la Torá estipula por la rebeldía del pueblo de Israel es el exilio. Así dice por ejemplo en Debarim 28:64-65 « Y entonces [si abandonan mi Torá] HaShem los dispersará por todas las naciones, desde un extremo de la tierra hasta el otro….en medio de esas naciones, no encontrarás paz ni lugar de descanso. … Tu vida siempre penderá de un hilo; día y noche vivirás con miedo, sin ninguna seguridad de seguir con vida…».


Pero, así como la Torá predijo la rebeldia de Am Israel y los horrores del exilio, tambien predijo la reconciliacion y el regreso de Israel a su tierra (qibbuts galuiyot).

En el capitulo 30 del libro de Debarim (Deut.) se describe este proceso de una manera explicita. Vamos a analizarlo versículo por versículo.

En el capítulo anterior, como dijimos, la Tora prevé que si el pueblo de Israel abandona Tora serán llevados al exilio y viviran oprimidos y perseguidos por las naciones. Ahora, la Tora dice, que un nuevo pensamiento se despertará dentro del Yehudí.

30: 1 «Y cuando todas estas cosas [malas] te sucedan (= el exilio, las persecuciones, el sufrimiento) … y reflexiones en tu corazon, mientras te encuentras entre las naciones donde HaShem tu Dios te ha conducido …». Este pasuq describe el comienzo de la Teshubá, nuestro regreso a HaShem. La Teshubá comienza por nosotros. En primer lugar, con una nueva forma de pensar. Entendiendo que todo el sufrimiento, lo malo que le sucedió a la nación de Israel, fue predicho por la Torá hace miles de años. Ahora bien , y éste es el «nuevo» pensamiento, si el abandonar a HaShem ha causado todo este sufrimiento, si regresamos a Él, nuestro exilio terminará. Este pensamiento debe despertar un sentimiento: sentirnos cerca de HaShem, quien nos quiere como un padre quiere a sus hijos. Esto es lo que dice el proximo pasuq

30: 2 «Y entonces, cuando tu te acerques a HaShem tu Dios y obedezcas su voz, como  te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma.» Estos pensamientos y sentimientos se deben traducir en acciones: observar la Torá, nuestro pacto con HaShem. En cierta manera al observar las Mitsvot estaremos «reseteando» nuestro pacto con HaShem, reactivandolo.

Una vez que nosotros damos el primer paso, es el turno de HaShem. El milagro más grande está a punto de ser detallado:

30:3 «Y entonces [cuando todo esto ocurra] HaShem vuestro Dios te traerá de vuelta de entre los cautivos (= los judíos que fueron exiliados entre todas las naciones de la tierra), y tendrá misericordia de ti. Y te reunirá de entre todos los pueblos donde HaShem tu Dios te haya dispersado.» 

La respuesta de HaShem a nuestra Teshuba es el qibbuts galuiyot, el terminar nustro exilio, trayendonos de entre todas las naciones de la tierra a nuestra propia tierra.  Como dice el siguiente pasuq

30:4 «Aunque los exiliados se encuentrén más allá del horizonte, desde allí te recogerá HaShem tu D-s y desde allí te llevará [a tu tierra].» 

No importa lo lejos que estemos. HaShem nos traerá de vuelta desde el exilio. ¿Y a dónde nos llevará?

30:5 «Y HaShem tu Dios te llevará a la tierra que heredaron tus padres, para que tomes posesión de ella. Y te hará más próspero y más numeroso que tus antepasados.» 


El proceso de regreso a la tierra de Israel está teniendo lugar en nuestros días. Más y más judíos regresan a la tierra que HaShem le concedió a nuestros padres. Israel es un país muy próspero, y el número de Yehudim que viven allí, nunca fue tan alto. Sin duda todavía queda mucho por hacer y mejorara pero nuestra reconciliación colectiva con HaShem ha comenzado. Somos, probablemente, la generación más privilegiada de toda la historia del pueblo judío. Estamos viviendo esta milenaria y hermosa profecía. Es más: «SOMOS» esa profecía.

לעילוי נשמת פרופסור
MARCOS GRIMBERG
ז״ל



El Sexto Mandamiento y los crímenes de guerra en Gaza

לא תרצח                                          No Matarás

La ley judía y el derecho penal en la mayoría de los países occidentales, distinguen entre los distintos niveles de homicidio.»Asesinato», por ejemplo, se define cuando el autor actúa con premeditación, es decir, con toda la intención de matar.

«Homicidio culposo», por otro lado, podría ser el caso de un conductor imprudente que causa la muerte de alguien que cruza la calle.  En este caso, como en el caso anterior, un individuo perdió la vida. Pero si el juez entiende que no existió la intención de matar, sentenciará al conductor por negligencia criminal, no por asesinato.

«Muerte accidental» es otra categoría. Cuando no existe la intención de matar ni la negligencia. Por ejemplo, cuando alguien está conduciendo de manera prudente y mata a una persona que se cruzó con su coche.Estos casos, con diferentes ejemplos, son mencionados de manera explícita en la Tora. El Talmud explica con más detalle los distintos niveles de homicidio (cinco niveles). De cualquier manera, el criterio fundamental para establecer la naturaleza del delito es «la intención».

El Talmud también habla de «homicidio justificado», particularmente del caso de auto-defensa (rodef), que es cuando uno no tiene ninguna intención a priori de matar, pero se ve obligado a matar a un criminal en potencia, para evitar un posible asesinato. En el caso de defensa propia, cuando una vida inocente está en peligro, se concede el «uso de la fuerza letal» como un medio para protegerse a sí mismo  y a otros.Por último, tenemos el caso de «intento de asesinato», cuando un criminal tiene la intención de asesinar a alguien, pero fracasa en su intento.

La evaluación de la intención criminal es tan importante que el «intento de homicidio», aún cuando nadie murió, podría acarrear una sentencia de cadena perpetua, mientras que en el caso de «muerte accidental», si se demuestra que el conductor no tuvo intención criminal ni fue negligente,  podría quedar completemante libre.

Teniendo en cuenta estos principios podemos analizar mejor los «crímenes» cometidos en Gaza.
1.  LEGITIMA DEFENSA: Para asignar la culpa y establecer la responsabilidad en este conflicto hay que identificar quién inició las hostilidades. Tenemos que saber con claridad quién atacó primero y quién actuó en defensa propia. Cuando algunos periodistas escriben, por ejemplo: «El ciclo de la violencia se renovó en Gaza», y no clarifican que fue Hamas quien disparó el primer cohete, están ignorando (tal vez no-inconscientemente) que la otra parte, Israel, está actuando en defensa propia! Esto no es un simple tecnicismo, sino el elemento más básico para evaluar la responsabilidad legal y moral por las consecuencias del conflicto, y para la concesión del derecho de uso de la fuerza letal, por parte de la víctima de la agresion.

 

2. INTENCIÓN: Hamas intenta asesinar a civiles en Israel, deliberadamente,  y dispara sus cohetes indiscriminadamente a escuelas, aeropuertos civiles, áreas pobladas, etc. Por otra parte, Hamas no oculta su intención explícita de destruir a Israel (Ver aquí  la Carta de Hamas, articulo 13).  Atacar criminalmente a Israel es parte del «Yihad», la guerra religiosa de Hamas en la que hay que matar al enemigo, es decir, a los judíos , incluso a costa del martirio. Nadie ignora, pero pocos hablan de la «intención criminal» de Hamás. Israel, por su parte, ha advertido en repetidas ocasiones a civiles en Gaza a huir de los lugares que bombardeará. E hizo estas advertencias a expensas de perder el factor sorpresa, que no tiene precio en la guerra urbana. Los militantes de Hamas siempre sabían dónde y cuándo Israel atacaría. De cualquier manera, nada que Israel hizo o hace parece ser suficiente para complacer a la opinión mundial. La prensa internacional,  la ONU, etc. han acusado cínicamente a Israel de «asesinar deliberadamente» a civiles y niños. El mundo, y especialmente Hamas, saben que esto es completamente falso. Pero sirve al elevado propósito de demonizar a Israel y acusarla de crímenes de guerra.

 

3. DAÑOS PROPORCIONALES: Esta es probablemente la acusación más ridícula. Viene inmediatamente después de la mantra «Israel tiene derecho a defenderse a sí misma ..», cuando el periodista o el presidente de un país occidental agrega:  pero«Israel tiene que usar una fuerza proporcional». Ahora, piense Usted en lo siguiente: Israel tiene uno de los ejércitos más poderosos del mundo. Si Israel hubiera usado un poder militar «proporcional» a la fuerza militar que tiene, la ciudad de Gaza y sus túneles subterráneos, donde los comandantes de Hamas ocultar, habrían sido completamente destruidas en cuestión de minutos. Y cientos de miles de personas habrían muerto en esos ataques. Y aún así, Israel habría actuado en defensa propia! Gracias a que Israel no actuó en proporción a su poder militar y a su capacidad de respuesta, los daños colaterales, fueron muchos menos. Hamas sabe muy bien que Israel, por su extrema moralidad,  nunca actuará proporcionalmente a su fuerza, y por eso se anima a atacar.
Y a pesar de todo esto, el mundo seguirá culpando a Israel de agresión militar, de matar con intencionalidad, y del uso desproporcional negativo de fuerza letal.
Obviamente, nadie culpará a Hamas de crímenes de guerra! Sería ridículo e irrisorio, ya que Hamas es una organización terrorista criminal. La declaración de objetivos de Hamas es muy clara con respecto a la intención de cometer crímenes de guerra contra  Israel!  Ellos no lo disimulan, pero el mundo, de eso no habla.

 

Que HaShem proteja a Israel de sus enemigos militares y de sus socios en los medios de comunicación



«Recuerdo, cuando Me seguiste al desierto…»

Las Haftarot son textos Bíblicos de los profetas, que se leen después de la lectura semanal de la Tora. Las Haftarot se relacionan, en cuanto a su contenido, con la Parasha de cada semana. Durante los próximos tres Shabbatot,  entre el 17 de Tamuz y el 9 de Ab, leeremos Haftarot especiales que no se relacionan necesariamente con el contenido de la Parasha semanal sino con la destrucción del Bet haMiqdash. Dios trasmitió  a los profetas de Israel mensajes y visiones proféticas para advertir a la gente acerca de sus pecados. Instándolos a modificar su conducta y así evitar la destrucción de Jerusalem y el exilio. Lo interesante es que incluso en estos mensajes de reproche, podemos ver el amor que HaShem profesa por Israel.

Nuestra Haftará es un gran ejemplo de estas dos cosas: la advertencia y la intensidad del amor de HaShem por Am Israel.

Después de que HaShem designa a Yirmiyahu (Jeremías) como profeta, Él advierte a Israel del inminente peligro: si Israel no regresa a Dios y deja de adorar ídolos, HaShem permitirá que el enemigo conquiste Jerusalem.

A pesar de estas duras advertencias la Haftará termina con un mensaje de esperanza y de la relación inquebrantable entre HaShem e Israel.

 HaShem le dice a Israel: «Tú eres Mi pueblo elegido y amado. Y  siempre recordaré lo que hiciste… Estuviste en Egipto durante más de dos siglos. En todo ese tiempo podrías haberte olvidado de Mí. Después de todo, podrías haber pensado que Yo te había abandonado…  Después, ofrecí rescatarte. Te ofrecí salir a la libertad, pero era «la libertad en el desierto». Muy lejos de una tierra de «leche y miel» el desierto es el lugar más inhóspito del planeta. No hay agua, no hay comida, no hay árboles, no hay lugar para descansar. Es un ambiente muy peligroso. Con animales salvajes, serpientes venenosas y escorpiones. No te puedes preparar lo suficiente para atravesar un desierto. ¿Cuántos suministros de alimentos, y en especial agua, necesitas incluso para un viaje corto? No sabías donde dormirías, ni cómo encontrarâs el camino en el desierto, o cómo te protegerías a ti mismo, a tus niños y a tus ancianos padres del frío de la noche y de las condiciones meteorológicas más adversas e imprevisibles. (En el año 500 AEC, el ejército bien entrenado y equipado del emperador persa Cambises, formado por 50.000 soldados, desapareció en un desierto parecido. Se presume que murieron enterrados bajo una tormenta de arena. Vea aqui). Y como no había una manera natural de sobrevivir en el desierto, huir hacia al desierto era un acto «suicida».

Pero tú confiaste en Mí por completo. Respondiste a Mi llamada.Y me seguiste al árido desierto. Y Yo nunca lo olvidaré».

«זָכַרְתִּי לָךְ חֶסֶד נְעוּרַיִךְ, אַהֲבַת כְּלוּלֹתָיִךְ, לֶכְתֵּךְ אַחֲרַי בַּמִּדְבָּר בְּאֶרֶץ לֹא זְרוּעָה»

Quiera HaShem proteger a Israel y a nuestros valientes soldados tal como protegió a nuestros antepasados contra todos los peligros impredecibles del desierto.

Que HaShem bendiga a Israel con la fuerza, la victoria y la paz.

ה» עז לעמו יתן ה» יברך את עמו בשלום

Shabbat Shalom