El rol de las mujeres en la salida de Egipto

DESOBEDIENCIA DEBIDA
Los sabios se preguntaron: ¿cómo fue posible abandonar Egipto? Egipto era un país con una altísima población de esclavos permanentemente vigilados. Era como estar en una prisión de alta seguridad o en un campo de concentración, de donde no se puede escapar con vida.   La respuesta parece ser muy simple: gracias a la intervención milagrosa de HaShem, nuestro Dios y, por supuesto, Moshé y, en cierta medida, Aharón, su hermano. Pero para nuestra sorpresa los Sabios del Midrash formularon una respuesta diferente: בזכות נשים צדקניות נגאלו ישראל ממצרים  «Fue por el mérito de las mujeres virtuosas que el pueblo judío fue liberado de Egipto».  Para comprender la lógica absoluta, y la belleza, de esta afirmación, debemos abrir la Torá y leer Shemot (Éxodo) 1:15 a 2:10 . En este texto, leemos la orden del Faraón a las parteras de matar a los bebés judíos. Estas dos mujeres, Shifra y Puah representan el primer ejemplo registrado en la Biblia, y creo que en la historia de la humanidad, de desobediencia civil. La Tora declara claramente que fue gracias al coraje de estas mujeres que los judíos no desaparecieron y pudieron multiplicarse y sobrevivir.

LA MADRE, LA HIJA Y LA MADRE ADOPTIVA
La Torá también nos cuenta sobre otras tres mujeres de gran coraje y valor, que tuvieron un rol fundamental en la salida de Egipto.  La madre de Moshé, Yojebed, que decidió tener un hijo a pesar del decreto del faraón de asesinar a todos los niños judíos recién nacidos. Cuando ya no era posible ocultar a su hijo, Yojebed colocó a su pequeño bebé en una canasta. Y esa canasta fue encontrada por la propia hija de Faraón, quien en un segundo y muy valiente acto de desobediencia civil contra su propio padre, rescató al bebé judío y lo adoptó como su propio hijo. La Torá también menciona a otra mujer, Miryam, la hermana de Moshé, que se quedó observando la canasta que llevaba a su hermano pequeño a través del Nilo y cuando la hija del Faraón rescató al pequeño Moshé, ella le sugirió a la hija del Faraón que consiguiera una mujer hebrea –la madre de Moshé–para amamantar a su hijo adoptivo. Moshé fue amamantado y criado por su propia madre durante los primeros años de su vida y así supo de su identidad judía. Cada una de estas tres valientes mujeres desempeñó un papel crítico y fundamental, directo o indirecto, en la liberación del pueblo judío de Egipto.

LA GRAN PREGUNTA
También hay un hermoso Midrash que pregunta: ¿Cómo se les ocurrió a los hijos de Israel rezar por su liberación? En otras palabras: ¿cómo se dieron cuenta de que eran esclavos, en una sociedad donde todos eran esclavos? La pregunta parece absurda. A menos que recordemos la cueva de Platón. Si una persona nace, crece y vive toda su vida en la profundidad de una cueva oscura, nunca sabrá lo que es la «luz». Pero tampoco sabrá lo que es la oscuridad. Ya que el reconocimiento de la oscuridad solo es posible cuando uno conoce la luz. Sin conocer la luz, la oscuridad se convierte en la condición natural de la existencia. Los esclavos judíos nacieron, se criaron y vivieron durante varias generaciones en la esclavitud (140 años, según Maimónides). ¿Cómo fue posible, entonces, que se les haya ocurrido aspirar a la libertad?

HÉROES ENTRE NOSOTROS
También en este caso, el Midrash le concede el crédito principal a las esposas. Los sabios explicaron que todos los días, las mujeres judías iban al Nilo y recogían pequeños peces que se acumulaban en la orilla del río. Con una parte preparaban una sabrosa comida y con el resto hacían un bálsamo especial. Por las tardes, las esposas iban a ver a sus esposos a los sitios de construcción, ya que los egipcios, deliberadamente, no los dejaban regresar a sus hogares para evitar el crecimiento demográfico. Las mujeres se preparaban en su casa, embelleciéndose lo mejor que podían frente a unos espejos de cobre. Cuando se encontraban con sus maridos, les frotaban la espalda castigada por el sol y el látigo con el bálsamo que habían preparado. Luego, le servían a sus maridos la sabrosa comida que habían  preparado y pasaban la noche junto a ellos, sin que los egipcios las vieran, en los campos de manzanos.

VER LA LUZ
Mientras que los amos egipcios hacían todo lo posible para humillar y deshumanizar a los judíos, quebrando sus espíritus, y haciéndoles sentir que estaban condenados a ser esclavos de por vida, las mujeres judías duplicaron sus esfuerzos para inspirar en sus esposos un sentimiento de dignidad. Estuvieron a la altura de este tremendo desafío e hicieron todo lo posible para hacerles sentir que NO eran esclavos sino «hombres de familia», y que podían ser felices y afortunados. En otras palabras: las esposas judías inspiraron a sus esposos a ver la luz en la oscura cueva. Para que así entendieran que la esclavitud no era la «nueva normalidad». Fue este noble y valiente esfuerzo de las mujeres de Israel lo que impidió que los hombres judíos se resignaran  a su condición de esclavos, como sucedió con todos los demás pueblos esclavizados. Fue gracias a las virtuosas mujeres de Israel, su coraje y su sabiduría para fortalecer nuestros espíritus en los momentos más difíciles de nuestra historia, que nuestra libertad de Egipto fue posible.

Dedicado a mi hija Orit y a su esposo, Dr Adam Harari, en ocasión del Berit Milá de mi nuevo nieto Yosef Yaakob Harari




¿Por qué comemos Matsá?

Pésaj comenzará muy pronto.  Una de las Mitsvot más características de Pésaj es comer Matsá. La Matsá es un «pan» especial hecho a partir de una masa plana, no fermentada,  y sin levadura. Pero, ¿por qué comemos Matsá en Pésaj? Hay dos razones. Una de ellas se menciona explícitamente en la Tora. La segunda razón, menos conocida, se menciona al comienzo de la Haggada que leemos en el Séder.

Comenzaremos por esta última razón.

MATSA, TODO EL DÍA, TODOS LOS DÍAS

Durante muchos años, cuando vivíamos esclavizados en Egipto (según Maimónides el cautiverio duró 140 años), comíamos solo Matsá. Matsá para el desayuno, Matsá para el almuerzo y Matsá para la cena. La Matsá fue concebida por los crueles egipcios como el alimento ideal para alimentar a los esclavos judíos. ¿Por qué? Porque la Matsá se digiere lentamente y dura más tiempo que el pan en el estómago del esclavo. Y además, la Matsá era el alimento más barato que se podía producir: todo lo que se necesitaba para preparar Matsá es harina de trigo y agua, dos de los elementos más baratos y más abundantes en Egipto. El famoso rabino Abraham Eben Ezra (1089-1167) escribió que tuvo una experiencia que le permitió comprender mejor este punto. En uno de sus múltiples viajes lo llevaron a una prisión en la India, y allí ¡le dieron de comer Matsá!  El pan ázimo de bajo costo y de digestión lenta, era el alimento ideal para esclavos, prisioneros y personas que tenían que ser alimentadas como animales para sobrevivir y trabajar.

¡NO HAY TIEMPO QUE PERDER!

En el cautiverio egipcio hubo otro elemento que contribuyó al sufrimiento psicológico de los esclavos judíos. Para producir un pan normal, se debe dejar que la masa descanse durante unos 20 minutos, y solo después de eso, la masa esponjosa se coloca en el horno y se produce el pan. Pero para hacer la Matsá se pone la masa plana en el horno inmediatamente, sin esperar a que esta fermente y suba. En el cautiverio egipcio, los esclavos judíos tenían que trabajar para los egipcios «sin pausa»: Sus amos no estaban dispuestos a darles 20 minutos de descanso para que pudiesen disfrutar de un pan normal … Y es por todo esto que al comienzo de la Haggadá señalamos la Matsá y decimos: Ha Lajmá ‘Aniyá … «Este es el pan de pobres (o ‘el pan de la aflicción’) que nuestros antepasados comieron en Egipto”. De alguna manera, la experiencia de comer exclusivamente Matsá durante tantas décadas dejó una fuerte impresión en nuestra memoria que revivimos cuando probamos el gusto de la Matsá en la noche del Séder.

OPERACIÓN RELÁMPAGO

Sin embargo, la razón explícita de la Matsá mencionada por la Torá es diferente. En el momento de nuestra partida de Egipto, también consumimos Matsá. ¿Por qué? Porque todo sucedió muy rápido. Cuando comenzaron a morir los primogénitos, el Faraón prácticamente nos expulsó de Egipto. El 14 de Nisán, cuando fuimos informados que nos íbamos a ir de Egipto, hubiéramos querido comer «pan» como lo hacían los egipcios. Pero nuestra partida de Egipto no fue un proceso gradual ni el resultado de una revolución que fermentó entre la gente durante varios años, después de varias batallas contra nuestros captores … Nuestra salida de Egipto fue בחיפזון, una «Operación relámpago» que duró horas, no días. Con unas horas para abandonar la casa en la que viviste toda tu vida ¿quién tiene tiempo para esperar 20 minutos a que la masa fermente y hacer pan? Además, había que preparar la mayor cantidad posible de alimentos, ya que no teníamos idea por cuánto tiempo íbamos a necesitar provisiones de comida. Y me parece que puede haber otra razón por la cual preparamos Matsá y no pan: que la Matsá se conserva por mucho más tiempo que el pan.  Ahora estábamos eligiendo dejar Egipto atrás, sin la mínima demora, y encaminarnos hacia nuestra definitiva, pero irónicamente, aunque ya éramos libres teníamos que seguir alimentándonos con la misma Matsá que comíamos cuando éramos esclavos. Pero esta vez la Matsá tenía un sabor diferente: el sabor de la libertad que se estaba gestando  «en este momento” frente a nuestros ojos.

EL DOBLE SABOR DE LA MATSA

La Matsá es el elemento más característico de Pésaj, que también es conocido como la fiesta de las Matzot, porque despierta en nosotros dos recuerdos diferentes y opuestos, simultáneamente: en primer lugar, el recuerdo de la angustia que sufrimos cuando fuimos esclavos en Egipto. Y, segundo, la forma milagrosa en que HaShem nos sacó de Egipto. Fuimos «rescatados» por HaShem en un solo acto de redención, algo único en la historia de la humanidad. Y es por eso que en el Séder, la Matsá representa tanto la amargura de la esclavitud como el dulce sabor de la libertad. La Matsá celebra nuestra redención, sin dejarnos olvidar nuestro sufrimiento.




De la Servidumbre al exterminio

“Y los egipcios, entonces, esclavizaron a los hijos de Israel de manera permanente”

EXODO 1:13

ויעבידו מצריים את-בני ישראל בפרך

LA SEGUNDA FASE DEL CAUTIVERIO 

Explicamos anteriormente que la primera fase del cautiverio egipcio no fue lo que normalmente se conoce como “esclavitud». De hecho en los versículos 11-12 la palabra esclavitud no está mencionada. En esa primera etapa el Faraón demandó de los judíos un tributo, un impuesto, laboral: la construcción de las fortificaciones de Pitom y Ra’amses. Más que «esclavitud», este fue un periodo de “trabajos forzados”. Demandar estos tributos laborales no era poco común. Ni ilegal. Lo que sí era excepcional es el motivo que el Faraón expresó explícitamente para demandar estos trabajos forzados a los judíos: Debilitarlos. Empobrecerlos. Agotarlos mental y físicamente, para que no se pudieran reproducir más y poco a poco desaparezcan de Egipto.  

Pero la Torá dice que el plan del Faraón no funcionó.  Los judíos lejos de debilitarse se fortalecieron (nuestros Sabios lo atribuyen al heroísmo,  la valentía y el sacrificio de las esposas judías. Ver aquí

El Faraón entonces puso en marcha la segunda parte de su plan. Ahora, por primera vez, se menciona la esclavitud, definida con la palabra clave “parej”, que significa esclavitud perpetua. Es decir, el sometimiento incondicional del esclavo al amo (chattel slavery).  

ESCLAVOS y PRISIONEROS

Para comprenderlo mejor, recordemos que en la primera fase,  la de los “trabajos forzados”, los judíos tenían que cumplir con la misión asignada: construir los proyectos del Faraón.  Los judíos debían obtener o pagar por el material de estos proyectos, las piedras , etc. Y podían dedicarse a la construcción personalmente o contratar trabajadores que lo hicieran por ellos. Una vez terminando el proyecto, podían regresar a sus vidas y a su rutina.

En la segunda etapa, “párej” los judíos no tenían asignado un trabajo especifico. Ahora fueron declarados esclavos perpetuos de los egipcios. Su tiempo, las 24 horas de cada día, le correspondía a sus amos. Sus amos disponían totalmente de su tiempo y determinaban el tipo de trabajo que le querían asignar. Este tipo de servidumbre no era la esclavitud clásica de los sirvientes que se compraban y vendían en el mercado de esclavos. Esta terrible esclavitud estaba reservada para los prisioneros de guerra, los del bando enemigo, los individuos hacia los cuales se sentía una gran animosidad. Ahora, los judíos ya no eran tratados como “trabajadores” cuya labor había que aprovechar; sino como enemigos, a los que había que eliminar.    

EL GENOCIDIO

Esta intención del Faraón también se percibe cuando analizamos el contexto en el cual comienza el cautiverio de los judíos. La Torá menciona que al principio el Faraón pretendía frenar la natalidad judía. Ahora, cuando esto falla, el Faraón persigue un objetivo superior: el genocidio de los judíos.  La esclavitud tenía como propósito matar a los judíos y aprovechar la mano de obra gratis en el proceso. 

Tal como ocurrió en los campos concentración, la vida de los prisioneros judíos no tenía ningún valor. Ni siquiera un valor laboral. Pensemos en los millones de esclavos africanos que fueron llevados de África a América, Estados Unidos o Brasil en el siglo 18 y 19.  Estos esclavos se adquirían a un alto precio. Lo amos los explotaban en las plantaciones de algodón o tabaco (los hacían trabajar 18 horas por día!) pero también cuidaban de ellos. Si un esclavo se lastimaba o se enfermaba el amo se preocupaba por él y lo hacía ver por un doctor.  Esto no lo hacían por compasión sino por conveniencia. Para cuidar de “suss bienes”. En algún sentido, los amos trataban a estos esclavos “tan bien” como trataban a sus animales. 

Pero el caso de los prisioneros esclavizados era diferente.  En los campos de concentración no había enfermerías para atender a los prisioneros enfermos o heridos.  El tratamiento hacia estos individuos era mucho pero que el tratamiento a los animales. Cuando se enfermaban se los dejaba morir, o los se los mataba. Eran mano de obra absolutamente descartable. Los prisioneros eran tratado con animosidad. Y eran “aprovechados” como mano de obra gratuita para el beneficio de fábricas y empresas hasta que morían de hambre, enfermedad o extenuación. Y luego se los reemplazaba por el siguiente prisionero, que nunca faltaban. Se los sometía deliberadamente a los trabajos más peligrosos e insalubres, como la extracción del lodo del Nilo o del carbón en las minas de Mauthausen, porque el propósito no era el producto del trabajo sino la solución final.    

Continuará…

Extermination through labour (or «extermination through work», Vernichtung durch Arbeit) was the practice of concentration camps in Nazi Germany to kill prisoners by means of forced labour.




El Jaroset de Maimónides

¿Qué función cumple el Jaroset en el Seder, de acuerdo a Maimónides?

Imaginemos una cena formal, en un restaurante de categoría. En la mesa nunca faltarán los aderezos obligados: sal, pimienta, vinagre y aceite de oliva. Ahora imaginemos la cena del Seder de Maimónides. En su mesa hay un elemento que esa noche, literalmente, reemplaza a TODOS los condimentos: el Jaroset es el aderezo exclusivo que debe acompañar a todas las comidas que consumimos durante la noche del Seder. 

Veamos.

KARPAS CON JAROSET 

Luego de inaugurar el Seder de Pésaj con el Kiddush, lo primero que comemos es un pedazo de apio, o karpás.  En la antigüedad, era común que una cena festiva comenzara con un aperitivo (apio u otra verdura fresca) antes de servir el plato principal ya que así se estimulaba el apetito. Ahora bien, la costumbre general en el Seder es untar el Karpas en vinagre (o agua con sal) para recordar las lágrimas amargas que derramamos en nuestro cautiverio. Pero de acuerdo Maimónides el karpás se debe untar en el Jaroset, y no en agua y sal. Vale la pena aclarar que la receta del Jaroset de Maimónides incluye el agregado de una cantidad significativa de vinagre de vino, que le da al Jaroset un sabor acido.

MATSA CON JAROSET

La segunda vez que se usa el Jaroset, según Maimónides, es cuando recitamos la bendición por la Matsá (Motsí -Matsá) . Ahí también debemos “untar” la Matsá con Jaroset, en lugar de usar sal como hacemos habitualmente cuando decimos haMotsí por el pan. Este gesto me recuerda a una hermosa costumbre que practicamos en algunos hogares en Rosh haShaná: para desearnos un año bueno y dulce, cuando decimos haMotsí, untamos el pan en miel o lo sazonamos con azúcar en lugar de sal. Aunque vale la pena aclarar que la miel o el azúcar que se usa en Rosh haShana es mas bien una tradición popular o folklore, mientras que el uso del Jaroset con la Matsá es un requerimiento formal, prácticamente “halájico”, por lo menos para Maimónides.

MAROR CON (UN POCO DE) JAROSET

El Jaroset se usa sobre todo para sazonar el Maror, la verdura amarga. En el caso particular del Maror los rabinos indican que la presencia del Jaroset debe ser mínima, para que el sabor del Jaroset no nos prive de experimentar el gusto amargo del Maror. Por esta razón, algunos rabinos escriben que luego de untar el Maror en el Jaroset, el Jaroset debe ser removido para que solo quede una capa superficial del mismo impregnada en el Maror. Maimónides aclara que en este caso, al untar el Maror con Jaroset, estamos cumpliendo con un precepto rabínico, a pesar que no decimos una bendición específica por el Jaroset (según algunas opiniones, esto es por iqar y tafel:, el Jaroset se considera accesorio al Maror, por el cual sí decimos la bendición, ‘al ajilat maror). 

MATSA Y MAROR CON JAROSET

Por último el Jaroset se agrega también al Korej, el sandwich de Matsá y Maror que nos recuerda al qorbán pésaj, el sacrificio ritual que se consumía durante el Seder de Pésaj en los tiempos del Bet haMiqdash. Al igual que en el caso del Maror, el uso del Jaroset en el Korej también es practicado por todas las comunidades judías. 

LA RAZON DEL JAROSET

Como ya lo explicamos, el Jaroset no está mencionado en la Torá, y es más bien una alimento ritual de Pésaj, que fue establecido por los rabinos.   

De acuerdo a Maimónides, el Jaroset se elabora básicamente con frutos secos y vinagre de vino . La palabra más indicada para definir el sabor de que debe tener el Jaroset es sin duda: “agridulce”.  Y este concepto es también el que define el sabor de la noche del seder. Por una lado recordamos los más vivencialmente posible las amargas memorias de la esclavitud, la opresión y el genocidio que sufrimos en Egipto. Pero por el otro lado, ¡estamos festejando nuestra libertad! Cada uno de los elementos y las comidas del Seder representa un gesto de alegría y libertad, o un gesto de dolor. El Jaroset combina simultáneamente los dos. 

TEXTOS DONDE MAIMONIDES MENCIONA EL JAROSET

מ»ת, הלכות חמץ ומצה, פ»ח 

ה“ב :מתחיל ומברך בורא פרי האדמה, ולוקח ירק ומטבל אותו בחרוסת

ה“ח: בזמן הזה, שאין שם קרבן, אחר שמברך המוציא לחם חוזר ומברך על אכילת מצה, ומטבל מצה בחרוסת ואוכל, וחוזר ומברך על אכילת מרור ומטבל מרור בחרוסת ואוכל, ולא ישהה אותו בחרוסת שמא יבטל טעמו, וזו מצוה מדברי סופרים, וחוזר וכורך מצה ומרור ומטבל בחרוסת ואוכלן בלא ברכה זכר למקדש.




Cantando, mientras cruzamos el mar

Una de las Mitsvot mas importantes del Seder de Pésaj es la recitación del Halel. En la estructura del Seder de Pésaj, el Halel marca la conclusión oficial del Seder. Y como BH veremos mañana, el Halel está íntimamente conectado con nuestra aspiración de regresar a Yerushalayim.
 Veamos primero qué es el Halel.
¿QUÉ ES EL HALEL?
El Halel es la plegaria de alabanza por excelencia. Llamamos Halel a una serie de 6 Salmos de Tehilim, desde el Salmo 113 hasta el Salmo 118. Estos Mizmorim (poemas) de Tehilim son textos que expresan nuestro profundo agradecimiento a Boré Olam (=el Creador) por todos los milagros que hizo y hace por nosotros.
Estos Salmos del Halel fueron recitados por primera vez mientras el pueblo de Israel estaba cruzando el mar (בשעה שעמדו על הים), que se abrió milagrosamente cuando escapaban de los egipcios. Mientras caminábamos entre las dos columnas del mar (¡¿se lo pueden imaginar?!), viendo y viviendo el más extraordinario milagro, los Yehudim manifestamos nuestro asombro y éxtasis en una explosión espontánea de cantos y alabanzas a HaShem, recitando el Halel.  Esta es la opinión de ribbí Eliezer.
De acuerdo a algunos Jajamim, si bien el origen del Halel se remonta a ese momento tan especial, las palabras definitivas del Halel fueron formuladas de forma definitiva por el rey David e incorporadas a su libro de Tehilim para ser recitadas por las siguientes generaciones durante Pésaj, las ocasiones festivas relacionadas con Pésaj (מועדים, Shabu’ot, Sukkot) y en otras ocasiones que alabamos a HaShem por Su milagrosa intervención para salvarnos de nuestros enemigos (por ejemplo, Januká).
HALEL Y PESAJ
Aprender el origen del Halel nos ayuda a comprender la estrecha relación entre Halel y la fiesta de Pésaj.
Veamos:
El Salmo 113 nos invita a alabar a HaShem (halelu-y-ah) mencionando que HaShem (113:7): “Levanta del polvo a los pobres, a los necesitados que buscan comida entre la basura (113:8) y HaShem los eleva y los hace sentarse entre príncipes, los príncipes de su propio pueblo”. Esta es una alusión bastante clara a lo que estamos celebrando en el Seder Pésaj: durante siglos, fuimos esclavizados y humillados en Egipto, al punto que para sobrevivir nos alimentábamos de la comida que encontrábamos en las basuras. HaShem nos rescató desde lo más bajo, nos mantuvo en el desierto, nos regaló una hermosa tierra y nos colmó de Sus bendiciones…y ahora, esta noche, estamos aquí en el Seder de Pésaj, sentados como príncipes (reclinados), comiendo en abundancia y celebrando nuestra redención con 4 copas de vino.
El próximo Salmo, 114 es considerado junto con el salmo 107 uno de los 2 salmos oficiales de Pésaj:
Este hermosos Salmo menciona 4 grandes milagros:
  1. El haber sido rescatados de Egipto.
  2. La apertura del mar Suf (conocido popularmente como el Mar Rojo)
  3. El momento de la revelación de HaShem a Su pueblo, cuando nos entregó la Torá.
  4. Cuando HaShem nos proveyó de agua en el desierto.
¿CUANDO SE RECITA EL HALEL?
 En las comunidades Sefardíes, y algunas comunidades Ashkenazis, se acostumbra a recitar el Halel durante la Tefilá de Arbit, Esto fue establecido en principio para aquellos que no sabían recitar el Halel por sí mismos ( בני העיר שאין להם מי שיקרא ). La recitación del Halel requería cierta práctica, ya que en los tiempos antiguos, el Halel era cantado de una forma especial. Una persona recitaba en voz alta de a medio verso o verso competo y todos respondían, halelu-y-ah o repetían el Pasuq. Esto se hacia durante el Halel en los tiempos del Talmud 123 veces ( כמינין שנותיו של אהרון).
De cualquier manera, la recitación oficial del Halel en Pésaj tiene lugar durante el Seder. Este Halel se divide en dos secciones:
La primera sección consiste en los Salmos relacionados directamente con Pésaj: 113 y 114 y se recita al concluir la Hagadá, antes de cenar, y al beber la segunda copa de vino.
La segunda parte del Halel, desde el Salmo 115 hasta el salmo 118 se recita al final, como la conclusión oficial del Seder.
Continuará…

 




Las 3 ideas más importantes del Seder de Pésaj

פסח, מצה ומרור
Hay 3 conceptos que deben mencionarse en el Seder:
1.Pésaj, 2.Matsá y 3.Maror.
Pésaj, representa lo que HaShem hizo por nosotros.
Matsá, es lo que hicimos nosotros, el pueblo de Israel, para merecer nuestra libertad.
Maror, es lo que nos hicieron los Egipcios.
PESAJ
De acuerdo al Rab Menashe Ben Israel, la palabra Pésaj en la Torá no significa que HaShem “salteó” las casas de los Yehudim sino que las “protegió” (como lo traduce el Targum Onkelos jayis). Cuando HaShem mandó la décima plaga, la muerte de los primogénitos, (משחית, plaga mortal, ver Shemot 12:13 y 12:23), que en teoría tendría que haber afectado a todos los primogénitos de Egipto, gentiles o judíos, indiscriminadamente, HaShem “protegió” (pasaj) las casas de los Yehudim, y no dejó que esta plaga afectara a los primogénitos judíos. Pésaj, entonces, es la festividad en la que celebramos la constante, directa y sobrenatural protección que HaShem le brinda al pueblo de Israel. Esta protección selectiva (hashgajá peratit) al pueblo judío que celebramos la noche del 15 de Nisán (en Hebreo conocida como ליל שימורים) acompaña desde entonces a Am Israel a través de su historia y hasta nuestros días. Desde entonces HaShem protege al pueblo de Israel de una manera sobrenatural. La existencia de Israel desafía las estadísticas o las predicciones más lógicas. El pueblo judío, es el grupo humano más perseguido y hostigado en la historia de la humanidad. «Lógicamente», deberíamos haber desaparecido hace mucho tiempo atrás ח»ו. Pero “gracias a HaShem”,literalmente, aquí estamos.  El pueblo y el estado de Israel existen milagrosamente, a pesar de todos los que alzan sus voces y sus armas para destruirnos, porque tal como ocurrió en esa noche de Pésaj HaShem nos sigue protegiendo. Y esto es lo que celebramos en Pésaj.
MATSA
La Matsá representa lo que el pueblo judío hizo para merecer su libertad. El 14 de Nisán, HaShem ordenó a los Yehudim abandonar Egipto y encaminarnos hacia el desierto.
Esto parece fácil.¿Quién no querría dejar de ser esclavo? Pero hay que tener en cuenta un elemento que ocupa un lugar importantísimo en Pésaj, pero que por alguna razón, no se habla mucho del mismo.
Egipto era el país más moderno, más próspero, más estable y más seguro del mundo es esos tiempos.
Los Yehudim, a pesar de que éramos esclavos, teníamos agua y comida, lo cual no era común en otros lugares del mundo, donde muchas veces hasta la gente común se moría de hambre o de sed, por ejemplo, en tiempos de sequías. A Egipto no le afectaban las sequías. Egipto contaba con el caudaloso rio Nilo, el más largo del mundo, un recurso natural y estable, que proveía agua, riego para las plantas y peces en gran abundancia.
Hay otro factor que tampoco es muy mencionado.  Estoy leyendo un libro sumamente interesante llamado “1177 AEC”, que describe la invasion por mar de las tribus salvajes de las costas e islas europeas a las costas del Mediterráneo. Estas terribles invasiones, que no eran poco comunes en esos tiempos, destruyeron todas las civilizaciones de esa época. Egipto sobrevivió estas invasiones (el pueblo de Israel también, pero eso es para otro día…) gracias a su poderoso ejercito, que pudo repelar el ataque de estos temibles invasores. Egipto era, para esa época, un país muy seguro militarmente.
Por todo esto hay que entender algo que suena un poco irónico ¡no fue fácil para los Yehudim abandonar la prosperidad, la estabilidad y la seguridad de Egipto —a pesar de la esclavitud— e irse al desierto, a una tierra seca, sin agua, sin comida, sin plantas ni frutas, con serpientes venenosas, alacranes, enemigos, bandidos del desierto, etc.
Cuando se dio la orden de partir, los Yehudim podríamos haber dudado, debatido, demorado la partida (להתמהמה), ya que nos encaminábamos hacia un lugar muy peligroso. Nuestro gran mérito fue que no demoramos la partida sino que nos apresuramos a partir. Salimos con mucho entusiasmo y lealtad a HaShem, confiados únicamente en la promesa de Su protección. Y en las últimas horas antes de partir, preparamos rápidamente la mayor cantidad de comida que pudimos, tan apresuradamente que no esperamos a que la masa fermentara para hacer pan … Salimos de Egipto cargando solamente algunas Matsot.
La Matsá nos recuerda este mérito: que no dudamos en dejar Egipto y partir rumbo a lo desconocido, entregándonos en las manos de Boré Olam.
Este gran mérito del pueblo de Israel es recordado con mucho énfasis por el profeta Yirmiyahu, cuando dijo en nombre de haShem, refiriéndose a la salida de Egipto: “Recuerdo tu mérito de joven; tu amor incondicional [por Mi]: cuando me seguiste hasta el desierto, a una tierra seca [sin agua, y sin comida]…” (Jeremiah 2:2).



Por el mérito de las mujeres virtuosas, el pueblo de Israel salió de Egipto

CAPITULO 1  

15: Había dos parteras hebreas, llamadas Shifrá y Puá, a las que el rey de Egipto les ordenó: 16 ―»Cuando asistan a las mujeres hebreas en sus partos, fíjense en el sexo [del recién nacido]: si es un niño, mátenlo; pero, si es niña, déjenla con vida». 17 Las parteras, sin embargo, temieron a Dios, y no siguieron las órdenes del rey de Egipto, sino que dejaron con vida a los varones. 18 Entonces el rey de Egipto mandó llamar a las parteras y les preguntó: ―»¿Por qué han hecho esto? ¿Por qué han dejado con vida a los varones?» 19 Las parteras respondieron: «Las mujeres hebreas no son como las egipcias. (Las mujeres hebreas) están llenas de vida y dan a luz a sus bebes antes de que nosotras lleguemos». 20. Dios recompensó a las parteras, y los israelitas se hicieron más fuertes y más numerosos. 21 Y por haberse mostrado temerosas de Dios, Dios les concedió tener muchos hijos. 22 El faraón, por su parte, dio esta orden a todo su pueblo: «¡Echen al río a todos los niños hebreos que nazcan! A las niñas, déjenlas con vida».   CAPITULO 2:  1 Hubo un hombre levita que tomó por esposa a una mujer levita. La mujer quedó embarazada y tuvo un hijo, y vio que estaba sano y lo escondió durante tres meses. Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una cesta de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo en ella al niño, fue a dejar la cesta entre los juncos que había a la orilla del Nilo. Y la hermana del niño se quedó a cierta distancia para ver qué pasaría con él. En eso, la hija del faraón bajó a bañarse en el Nilo. Sus doncellas, mientras tanto, se paseaban por la orilla del río. De pronto la hija del faraón vio la cesta entre los juncos, y ordenó a una de sus esclavas que fuera por ella. Cuando la hija del faraón abrió la cesta y vio allí dentro un niño que lloraba, le tuvo compasión y exclamó: ―¡Es un niño hebreo! La hermana del niño preguntó entonces a la hija del faraón:―¿Quiere usted que yo vaya y llame a una nodriza hebrea, para que críe al niño por usted? ―Ve a llamarla —le contestó. La joven fue y trajo a la madre del niño, y la hija del faraón le dijo: ―Llévate a este niño y críamelo. Yo te pagaré por hacerlo. Fue así como la madre del niño se lo llevó y lo crió. 10 Ya crecido el niño, se lo llevó a la hija del faraón, y ella lo adoptó como hijo suyo; además, le puso por nombre Moisés, pues dijo: «¡Yo lo saqué del río!»




IDEAS Y MATERIAL EDUCATIVO PARA EL SEDER DE PESAJ

Nuestra misión en la noche del Seder es «enseñar» la Hagadá no sólo «leerla». Para enseñar la Hagadá, entre otras cosas, debemos hacerla presente y relevante, también para aquellos que no están familiarizados con la historia judía. Debemos demostrar que la historia que la Hagadá cuenta no es parte de un pasado olvidado sino sorprendentemente contemporánea. Con esta idea en mente vamos a analizar un pasaje de la Hagadá. Este párrafo, de cuatro palabras, describe la estrategia que los egipcios utilizaron para esclavizarnos sin ninguna oposición interna.
 
  El pasuq dice: וירעו אותנו המצרים ויענונו (Deut. 26: 6). Por lo general este versículo se se traduce así «Y los egipcios nos hicieron mal y nos torturaron [esclavizaron]». La palabra vayare’u la tradujimos aquí «nos hicieron mal», «nos trataron con crueldad».  Pero esta palabra hebrea, se puede leer también (o principalmente) en Hif’il, la construcción verbal transitiva. Y cuando se lee de esta manera el pasuq no dice: «Nos hicieron mal» sino que dice «Nos hicieron malos», en otras palabras, «Nos hacían ver como malvados», o en una sola palabra: nos «demonizaron».
 
Este fenómeno, demonización> antisemitismo, fue iniciado por el Faraón, pero se repitió innumerables veces. En 1492 la reina Isabel de España expulsó a los mismos judíos que habían hecho tan exitosa a España, y que incluso habían ayudado a la reina en su guerra contra los árabes. Antes de expulsarnos, los judíos fuimos demonizados en España y en toda Europa, no sólo como «deicidas» (asesinos de un dios) sino también como envenenadores de pozos, usureros, y asesinos de niños gentiles con fines rituales, es decir, para hornear con su sangre las matzot de Pésaj….
 
En 1506 en Portugal hubo una gran sequía en Lisboa, y el gentío culpó de la sequía a los judíos. Mas de 2000 judíos fueron torturados y masacrados «por haber causado la sequía».
 
Lamentablemente, la lista de demonización >antisemitismo es larguísima. Y desgraciadamente, no termina allí.  Si Usted mira el website: memritv.org, verá que en el mundo Arabe se sigue acusando a los judíos de todos los males del mundo. Aquí hay un ejemplo.
 
Hoy en día, esta demonización se aplica sistemáticamente al Estado de Israel, que es el «judío» entre las naciones de la tierra. Israel es vilipendiado, atacado y acusado falsamente de todos los males imaginarios. El auge del antisemitismo en el mundo no es, como usualmente se suele racionalizar, la consecuencia de las «demoniacas» acciones del Estado de Israel, por el contrario, el antisemitismo es la causa de la sistemática denominación de Israel .
 
Como el lector podrá apreciar, los temas de la Hagadá, además de referirse a nuestra historia son absolutamente actuales y relevantes.  Éste fue solo un ejemplo.
 
No hay que olvidar que el principal mensaje de Pésaj es, como dice el Rab David Sutton (ver abajo) es fortalecer nuestra fe en HaShem (Emuná). Afirmar que a pesar de la demonización, esclavitud y tortura que sufrimos, HaShem nos protegió, nos salvó de enemigos mucho más poderosos que nosotros y nos rescató de allí con grandes milagros.  «Porque en cada generación [nuestros enemigos] se levantan contra nosotros para destruirnos, pero HaQadosh Baruj Hu, nos rescata de sus manos».    No tenemos que olvidar que «HaShem» es el principal protagonista de la noche del Seder. Y que por eso en la Hagadá no se menciona a Moshé, para que nadie piense que fue un ser humano quien nos salvó y  nos liberó de Egipto.  Gracias a Él, los enemigos de Israel no triunfaron ni triunfarán.
 
 
 
 
                           MATERIAL PARA PESAJ
 √ Recomiendo a los lectores que visiten la página de AISH aquí, donde encontrarán muchísimo material educativo para adultos, así como también juegos para niños,  aquí
 
√ Para encontrar muchísimos juegos educativos para niños,  incluyendo una enorme lista de preguntas para Pésaj se puede visitar este sitio web  (en inglés)
 
√ La Sra Zelma Curiel de Argentina me envió este hermoso juego, que ella misma diseñó,  «¿Qué ves?» para imprimir, y hacer participar a los niños del Seder de Pésaj.  Ver aquí
 
√ El Rab David Sutton de Nueva York, me mandó sus comentarios de la Hagadá en Inglés. Ver aquí
 
√ Para los estudiantes más avanzados recomiendo este fantástico comentario de la Hagadá escrito por el rabino Don Ytsjaq Abarbanel (1437-1508). Ver  aquí . Esta hagadá comienza con 100 preguntas o temas de discusión (she’arim) que serán abordados a lo largo de su comentario. No se salteen la introducción, donde el Rab Abarbanel cuenta su increíble (y trágica) historia personal.
 
√ Para los que quieran disfrutar de una Hagadá en español antiguo, ver esta Hagadá publicada por el Rab Ytsjaq Yehuda Leon Templo, en Amsterdam, 1728. Esta interesante Hagadá comienza con una receta:  la del Jaroset (polvo de ladrillo) .  No se lo pierdan!!!!
 
√ Este año también recomiendo la hagadá del Rab Israel Yaaqob Algazi (1680-1757), miren su explicación del Ha Lajmá, donde conecta ese texto con nuestra «obligación» de ser generosos con los pobres (Jesed), como una retribución por el Jésed que haShem hizo con nosotros al sacarnos de Egipto.  Ver aquí



¿Cómo tener un Seder no aburrido?

EL OBJETIVO:  El viernes 19 de Abril y el sábado 20 de abril de 2019  por la noche celebraremos el Seder de Pésaj. Estas serán probablemente dos de las noches más importantes del año ya que vamos a cumplir una Mitsvá muy especial: והגדת לבנך, enseñar a nuestros hijos la historia de Pésaj. Creo que lo primero que debemos hacer es definir nuestro verdadero objetivo en el Seder de Pésaj. Si tuviera que resumir esta idea en una sola frase diría: “En el Seder de Pésaj no vamos a ‘leer’ la Hagadá: la vamos a ENSEÑAR”. En esas dos noches los padres nos transformamos en educadores. ¿Cómo debemos hacer para capturar la atención de nuestra audiencia y enseñar la Hagadá en el seder de Pésaj?

DIVIDE Y CONQUISTARAS: Mi primera recomendación es que se divida la Hagadá de manera que todos: los hijos, los familiares y los invitados, puedan participar. Para eso, hay que hacer los deberes YA.

1. Primero tenemos que dividir la Hagadá en secciones o textos, como , “Abadim hayinu”, “Los 4 hijos” ,”Las 10 plagas”, etc.

2. Una vez que dividimos la Hagadá tenemos que pensar quién puede ser el mejor candidato para cada parte de la hagadá. “Ma Nishtaná”, por ejemplo,  lo pueden cantar y explicar los niños.”Los 4 hijos” lo puede leer, traducir y/o explicar un adulto. “Las 10 plagas” pueden ser actuadas, etc.

3. Una vez que más o menos tenemos clara nuestra estrategia para el Seder tenemos que mandar un email, un text o un Whatsapp a cada miembro de la familia y a nuestros invitados y asignar a cada uno de ellos la parte de la Hagadá que le corresponde leer o explicar.

A los adultos, por ejemplo, se les puede pedir que preparen un párrafo de la Hagadá en hebreo y en español, y que comenten brevemente alguna idea que se desprenda de ese texto. Hay que pedirles que busquen material sobre estos textos preguntando a rabbanim, a personas que estudian Torá, y/o buscando material only sobre la Hagadá. Aparte de preparar textos, los adultos también pueden presentar temas del Seder, por ejemplo “¿Por qué bebemos 4 copas de vino?,¿Por qué comemos reclinados?, ¿Que representa el Jaroset”?, etc.

A los más pequeños, hay que pedirles que se preparen para cantar (y tal vez explicar) las partes de la Hagadá que se cantan como “Ma nishtaná”, o “Jad Gadya “, etc. Una buena idea es pedirle a los niños más pequeños, 3 a 7 años, que dibujen (antes de Pésaj) algunas partes de la Hagadá, que traigan sus dibujos al Seder y expliquen a todos los presentes el significado de sus “obras de arte”. Esta participación los hará sentir muy importantes.

EL SEDER NO PUEDE SER ABURRIDO: No olvidemos la premisa más importante de esta noche:  que los niños se queden despiertos HASTA EL FINAL del Seder. Podemos pedirle a los niños más grandes que actúen algunas partes de la Hagadá, por ejemplo, las diez plagas. Para hacer más “visibles” las 10 plagas podemos traer ranitas de plástico para “tsefardea”, máscaras de animales para “deber”, pelotas de ping pong para “granizo”, lentes de sol negros de cotillón para “oscuridad”, etc.

Podemos organizar también juegos educativos para los niños, aparte del Afiqomán, como una búsqueda del tesoro de Pésaj. Pero estos juegos tienes que ser breves y limitados al recinto donde se lleva a cabo el seder.  Recomiendo también, especialmente cuando hay muchos niños, que quien encabeza el Seder tenga preparadas 20 preguntas y respuestas sencillas y lo más importante, con 20 (o más) pequeños premios para recompensar las respuestas correctas. Cada vez que el Seder esté a punto de salirse de control, o esté aburrido, o se necesite la atención de todos, podrá preguntar una de esas preguntas, mostrando primero el premio que se recibirá, y así se podrá recuperar el control sobre el Seder, cada vez que sea necesario.   Ejemplos: “¿Quién puede mencionar las 10 plagas? ¿Como se llamaba el abuelo de Moshé Rabenu?  ¿Quién puede mencionar 3 comidas que son Jamets? “

EL SECRETO PARA TENER EXITO:  Creo que ya no es necesario que les diga cuál es el secreto para un exitoso seder de Pésaj , pero  por si algún lector aún no lo captó, aquí va: ANTICIPACION Y PREPARACION. No podemos improvisar y dividir los textos la misma noche del Seder, y esperar que nuestros invitados participen de una forma inteligente, sin haberles dado tiempo a que se preparen. Yo recomendaría HOY MISMO, una semana antes del Seder, a dividir los textos, los roles, las actuaciones,  las canciones, pedir a los niños que hagan los dibujos, comprar las pelotillas de ping pong, etc  y escribir el email a nuestros familiares e invitados invitándolos a llegar al Seder debidamente reparados.

Si algún lector tiene alguna otra idea para compartir, juegos o algún link con material didáctico sobre el Seder, especialmente en castellano, por favor enviarlo lo antes posible a  “[email protected]”, Subject: Ideas para el Seder.




PESAJ EN EL BET HAMIQDASH

La fiesta de Pésaj se vivía con mucha intensidad en los tiempos del Bet haMiqdash. Cientos de miles de Yehudim llegaban a Yerushalayim desde todos los confines de Israel y se disponían a sacrificar el qorbán pésaj (=la ovejita o cabra que se sacrificaba y se consumía por la noche del 14 de Nisán). Los que venían de afuera de Yerushalayim se hospedaban en casa de familiares o conocidos, o muchas veces, donde hubiera lugar. En general las casas en Yerushalayim estaban abiertas para todos los que quisieran hospedarse. Y sólo cuando en una casa no había más lugar disponible, se anunciaba colgando un paño rojo arriba de la puerta.

La gente se juntaba en grupos de familias llamados “jaburot” o en singular “jaburá”. Cada jaburá, que podía consistir de 50, 60 y hasta 100 personas, compartía un mismo qorbán. La ovejita era llevada por la tarde del 14 de Nisán al Bet haMiqdash por uno o dos representantes de cada jaburá, y allí era sacrificada.  Luego el animal era asado entero, en una sola pieza.  Por la noche, siendo ya el 15 de Nisán, se realizaba el Seder de Pésaj, más o menos como lo hacemos hoy. Se leía la Hagadá, se hacían las preguntas de Ma Nishtaná, se servía mucha comida, incluyendo otros qorbanot como jaguigá, y todo acompañado, por supuesto, de matsá y maror. La gente se sentaba sobre almohadones y comían reclinados sobre almohadas, como los nobles. Bebían las cuatro copas de vino brindando por nuestra salvación, redención, libertad, y asignación como pueblo elegido. Al final de la cena, antes de la medianoche, se repartía el qorbán pésaj como afiqomán (última comida, o “postre”) entre todos los miembros de la jaburá.  Cada uno tenía que comer de ese qorbán por lo menos un pedacito del tamaño de una aceituna (kazait).  Luego del qorbán Pésaj se recitaba el Birkat haMazón, la bendición de agradecimiento a HaShem por nuestra comida.

Hacia la medianoche, una vez terminada la cena de Pésaj, todo el mundo subía a las terrazas de Yerushalayim, y desde allí, mirando hacia el Bet haMiqdash, que estaba iluminado por la luna llena, todo el pueblo cantaba el Halel, que son los salmos de Tehilim que se recitan en agradecimiento a HaShem por habernos liberado de Egipto.  Creo que este era el momento más hermoso, cuando las voces de miles y miles de Yehudim se juntaban para cantar el Halel, todos al mismo tiempo, llenando la ciudad de una melodía inigualable. La Gemará describe que esas voces eran tan poderosas que la gente sentía que temblaban las terrazas de la ciudad.

Luego de la destrucción del Bet haMiqdash,  acostumbramos a poner en la bandeja de Pésaj, la que’ará, un hueso con carne (o entre los Ashkenazim, una pata de pollo) para recordar el qorbán Pésaj. Y también, al final del Seder comemos una porción adicional de Matsá, Afiqomán,  en recuerdo del qorbán Pésaj, diciendo:  “[Comemos esta matsá ]en recuerdo al qorbán Pésaj, que se comía una vez que uno está satisfecho”

También recitamos el Halel, al concluir la Hagadá, después de comer el Afiqomán.  En realidad lo recitamos dos veces: primero en la Sinagoga, en recuerdo al Halel que decíamos todos juntos en Yerushalayim, y luego en casa, al final del Seder.

Hay una hermosa costumbre, que muy pocos practican hoy en día, y que se hacía en recuerdo a ese famoso Halel del Bet haMiqdash.  ¿Saben cuándo solía la gente hornear las Matsot que se utilizaban en el Seder de Pésaj?  El 14 de Nisán, es decir, después del mediodía de la víspera de Pésaj. Exactamente cuando se acostumbraba a sacrificar el qorbán Pésaj. Este es el tiempo ideal para preparar las Matsot (Mitsvá min hamubjar), que es similar al tiempo que se preparan las jalot en un viernes normal. Y mientras se preparaban las Matsot en la víspera de Pésaj, ¡toda la familia cantaba el Halel! Hoy en día, esta costumbre lamentablemente se perdió, excepto en algunas comunidades judías de Yemen y  Kurdistán.

יהי רצון שנזכה לחגוג את חג הפסח בבנין בית תפארתינו במב”י, אמן