De la prosperidad a la asimilación en Egipto

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ובני ישראל פרו וישרצו וירבו ויעצמו במאוד מאוד ותמלא הארץ אותם

“Y los hijos de Israel se reprodujeron, se multiplicaron profusamente, crecieron, y se hicieron muy, muy poderosos. Y la tierra se llenó de ellos”.

Confieso que siempre leí este versículo de la Torá de una manera diferente a la que estoy leyendo este año. Yo entendí este texto así: los judíos en Egipto habían crecido hasta el punto de convertirse en una amenaza demográfica para los egipcios. “Y la tierra se llenó de ellos”, significa que los egipcios notaban la presencia judía por todos lados. El texto en sí no halaga a los judíos por sus impresionantes logros económicos pero tampoco parece criticarlos. Solo menciona los hechos y nos explica la razón por la cual el Faraón decide poner un punto final al crecimiento de los judíos.

Permítanme presentarles ahora una lectura alternativa de este mismo texto y arribar a una conclusión un poco diferente.

VIVIR SIN COMUNIDAD
El texto comienza por describir la explosión demográfica y el éxito de los judíos (=crecieron) para luego explicar qué hicieron los judíos una vez que triunfaron. Cuando llegaron a Egipto los judíos vivían voluntariamente recluidos en la tierra de Goshen. Eran una sociedad de extranjeros privilegiados. Pero ahora (posiblemente 60 o 70 años, 2 o 3 generaciones después) ya no se sentían más como extranjeros, sino como parte integral del pueblo egipcio. Y su gueto ahora ¡les quedaba chico! Lo que la Torá nos dice aquí es que los judíos abandonaron su territorio, su comunidad, su barrio judío y comenzaron a expandirse por todo el país (“Y la tierra —de Egipto—se llenó de ellos), en busca de más riqueza, más poder y más influencia. Las barreras étnicas o sociales que les brindaba vivir en comunidad, y los protegía de la asimilación, eran ahora un estorbo para la continuidad de su desarrollo económico.Fue la primera vez —pero no la última —que la asimilación comenzó a gestarse como consecuencia de la prosperidad y el éxito por parte de judíos que se sentían integrados a la sociedad gentil.

OLVIDARSE DE DIOS
Si bien mi lectura (negativa) de este texto es un poco especulativa, hay razones para pensar que puede no estar muy equivocada. Aunque en otros contextos, la Torá advierte varias veces al pueblo judío acerca de los “riesgos” de la abundancia material. En el libro de Debarim (Capítulo 8) cuando la Torá describe la abundancia que habrán de disfrutar los judíos en la Tierra Prometida dice así: “Ten cuidado de no olvidarte de HaShem tu Dios y de abandonar Sus mandamientos… cuando hayas comido hasta hartarte y te hayas construido hermosas casas para vivir, y tus vacas y tus rebaños se multipliquen y tu plata y tu oro hayan aumentado, y cuando hayas prosperado en todo lo que posees… ten cuidado de que tu corazón no se haga arrogante y te olvides de HaShem tu Dios, que te liberó de la tierra de Egipto….”. ¿Y cómo comienza la asimilación? Olvidándose de Dios.

OLVIDARSE DE ISRAEL
Hay un elemento adicional que puede probar la sensatez de esta lectura. El notable el silencio de la Torá respecto al regreso del pueblo de Israel a su tierra. Todos recordamos que los hijos de Jacob vinieron a vivir temporariamente (“lagur”) en Egipto: se supone que iban a estar allí hasta que la situación mejorase, y luego regresar a la tierra de Abraham Isaac y Jacob. En Egipto Dios los bendijo con fertilidad. Recordemos que vencer la infertilidad fue el mayor drama del libro de Génesis. Ni a Sará ni a Ribqá ni a Rajel les fue sencillo traer hijos al mundo. Ahora, HaShem les concedió una descendencia inmensa que les hubiera permitido regresar a Israel “por las buenas” y restablecerse allí como un pueblo consolidado. Pero este versículo parece decir que los judíos, que disfrutaba de un altísimo nivel de vida muy elevado, estaban muy cómodos en “la nueva tierra”, donde cada vez había más judíos ¿quién quiere abandonar este paraíso económico? .
Entendido de esta manera este versículo parece expresar que el pueblo judío está en un callejón sin salida respecto a su identidad, a su espiritualidad y a su voluntad de regresar a Israel.

Irónicamente, pero de una manera que no debería sorprendernos en el 2021, parece que lo único que salvó a los judíos de la asimilación, fue el antisemtisimo de los egipcios.

Continurá