GENESIS 1:1 El primer versículo de la Torá 

0
935
image_pdfVer en PDFimage_printImprimir

DIA CERO 

Uno de los detalles menos observados del relato de la creación es que el primer día de la creación, cronológicamente hablando,  no comienza en el primer versículo de la Torá. Si bien desde el punto de vista del texto bíblico el primer día de la creación incluye los versículos 1 y 2,  el DIA UNO  comienza con la aparición de la luz en el versículo 3.  ¿Por qué? Porque el DIA UNO está determinado por la transición día/noche.  

Por lo tanto, los dos primeros versículos de la Torá corresponden al DIA CERO de la Creación.  Esta primera reflexión nos puede ayudar entre otras cosas,  a comprender mejor la complejidad del tema tiempo. El tiempo que transcurrió desde el DIA UNO excluye el tiempo que pasó, que no ha sido definido,  desde el primer acto de creación (versículo 1) hasta la aparición de la luz (versículo 3). 

Veamos ahora las palabras del primer versículo. 

BERESHIT (En el principio…):

Esta palabra no quiere decir “En el principio”  sino que literalmente significa: “En el principio de….”. Pero en lugar de estar seguida por un sustantivo (En el principio del tiempo, etc.)  está seguida de un verbo, “creó”, el pretérito perfecto del verbo crear.  Lo que hace a esta palabra más compleja es que la palabra hebrea BERESHIT está también señalizada por un signo que representa una coma (el ta’am tarjá). La combinación del genitivo y una coma, algo no solo inusual sino contradictorio, me llevó a explicar que la palabra BERESHIT debería ser traducida de un modo reflexivo. Algo así como “En el  principio del….principio”. Es decir,  cuando nada más que Dios existía, ni siquiera átomos o alguna materia prima en estado caótico, como sugirió el filosofo griego Platón.  

BARA (creó):

La segunda palabra, BARA, confirma la explicación de la primera. BARA se utiliza para indicar una creación exclusivamente Divina; la creación ex-nihilo, a partir de la nada.  Hay que notar que si bien comprendemos en general las dos ideas expresadas en estas dos palabras: “En el principio…”, antes que exista la materia o el tiempo ; y “crear” traer a la existencia algo a partir de la nada, son absolutamente incomprensibles para nuestro limitado entendimiento. Este  es el aspecto esotérico o místico del relato de la creación, inalcanzable para el ser humano.  

ELOQIM (Dios):

Esta es la palabra clave de este versículo. El mensaje principal de la Torá es que el mundo no se creo solo, como un acto cuántico casual.  Dios es el Creador del Universo. Esto es fundamental porque si el mundo tiene un Creador, la creación tiene un propósito, y viceversa.

 

ET HASHAMAYIM (Los cielos): 

Maimónides explica que las palabras de la Torá no son complicadas respecto a su significado literal. La dificultad está en que el sentido semántico de la palabra cambia según el contexto en el cual ésta aparece. En el relato de la creación, la palabra shamayim, literalmente “cielos”  aparece en contextos diferentes. Generalmente se refiere a cielo visible, iluminado u oscuro. También puede referirse al sistema solar: el sol, la luna y los planetas que mantienen a la tierra en su privilegiada ubicación que permite la existencia del agua líquida. En nuestro caso, primer versículo de la Torá, el sentido de esta palabra cubre al universo de una manera exhaustiva. Con una sola excepción:  la tierra. 

VEET HAAERETS (y la tierra).

Esta palabra alude obviamente a nuestro planeta y nos ayuda a comprender mejor la extraordinaria magnitud del primer acto de creación. Por el momento se calcula que  el universo incluye más de 100 billones de galaxias. Cada galaxia contiene 100 mil millones de estrellas y cada estrella, un número indeterminado de planetas (nuestra estrella, el sol,  tiene 8 ) y cada planeta, tomando en cuenta nuestro sistema solar puede tener entre 1 y 50 satélites (lunas). 

Todo este inimaginable número de cuerpos celestes está descrito con una sola palabrita “hashamayim”:  el universo. 

Pero lo más interesante, creo es que la Torá destaca a un planeta, cuantitativamente insignificante, que tendrá el privilegio de ser acondicionado por el Creador para albergar la vida y la humanidad. 

A partir del segundo versículo “los cielos” ya no serán más modificados y la Torá se va a concentrar exclusivamente en nuestro planeta, como lo explicaremos BH más adelante. 

Para resumir: el primer versículo de la Torá describe la creación de todo el universo, toda la materia existente ¿Y qué excluye el primer acto de creación?  El planeta tierra será modificado en los próximos 4 días para finalmente albergar los dos elementos no incluidos en el primer acto de creación: la vida, QUINTO DIA,  y la inteligencia humana (nefesh, neshamá), SEXTO DIA.