Matar sin que el rey lo note

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La trama de Meguilat Ester, al menos en su nivel superficial, sólo tiene sentido si asumimos que el rey Ajashverosh no estaba al tanto del contenido del decreto de Hamán. Como ocurre innumerables veces en todo tipo de contextos politicos, monarquías y democracias, muchas veces los ministros o asesores ocultan cierta información del rey o del presidente por consideraciones políticas, partidarias, personales, etc. Hamán no solo no reveló a Ajashverosh que el edicto decretaba el genocidio de los judíos, sino que es razonable asumir que hizo todo lo necesario para evitar que el contenido de ese edicto llegara a oídos del rey, y que el rey pudiera cuestionarlo. 


El Rab Almosnino en su magistral obra Yedé Moshé explica una de las tácticas de Haman para ocultar la información del rey, mencionada con exquisita sutileza por el texto de Ester. 


KETAB HADAT

Había dos documentos oficiales que anunciaban el edicto. El primer documento era el ketab hadat (cap. 3:14). Este era el texto oficial. Y a pesar de no haber sido redactado por el rey, este documento era leído oficialmente ante el rey para su aprobación final. Según el rab Almosnino este documento fue redactado de una manera ambigua. Solo mencionaba que todos los sujetos del imperio “debían estar preparados para ese día ( להיות עתידים ליום הזה), el 13 de Adar”, a la espera de nuevas instrucciones. Como cuando una publicidad moderna dice: “Save the date (“Reserva esta fecha”), los detalles llegaran más tarde». Este documento fue proclamado oficialmente en Shushán y en todas las ciudades del imperio. Con este ambiguo documento Hamán hacía pensar al rey que el plan final era despojar a los judíos de sus privilegios civiles y de sus bienes ( לאבדם), y así, someterlos a la esclavitud. De esta manera, sugirió Hamán, se castigaría el desacato de los judíos “que desobedecen las leyes del rey y siguen sus propias leyes”, y se recaudaría una importante suma de dinero para las arcas reales.   Si el rey cuestionaba a Hamán la ambigüedad del edicto, Hamán le explicaría al rey que si el edicto fuera más explícito los judíos descubrirían de qué se trataba y escaparían, ocultarían sus bienes, etc. y se perdería el factor sorpresa para atraparlos. 


PATSHEGUEN HAKETAB

El segundo documento es el patsheguen del ketab hadat (cap 3:13). La palabra patsheguen significa: explicación. Este segundo texto (llamado aquí «sefarim») proveía los detalles de la implementación del ketab hadat, y en el mismo se mencionaba explícitamente que ese día se permitiría, cito «en todas las provincias del rey destruir, matar y exterminar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres…y sus posesiones estarían dadas al saqueo”.  Este segundo texto fue redactado por Hamán, sin conocimiento del rey, y fue enviado junto con el primer documento a todos los rincones del imperio. Sin embargo, no fue leído ni proclamado en la cuidad capital , Shushán, para evitar así que llegará a oídos del rey. Todo lo que se anunció en Shushán fue el ketab hadat, el primer documento que solo mencionaba la fecha para la cual los ciudadanos deberían prepararse a la espera de nuevas instrucciones. Y así el rey no llegó a tener conocimiento del verdadero plan de Hamán.De esta manera se comprende también por qué en todas las ciudades del imperio los judíos estaban de duelo (Ester 4:3) mientras que en Shushán, la ciudad estaba perpleja, es decir, la gente estaba confundida porque no sabían de qué se trataba ese misterioso edicto. 

LOS DOS DOCUMENTOS 

En el inicio del capitulo 4, la Meguilá dice que Mordejai se enteró del contenido del segundo documento, y en el versículo 8 vemos claramente la distinción entre estos dos decretos. El versículo 4:8 dice que Mordejai “Le dio a Hataj una copia del texto del patsheguen, detallando que lo que había sido promulgado [ketab hadat] en Shushán indicaba la destrucción de los judíos, para que se lo mostrase a Ester y ella supiera de qué se trata, mandara a Ester [a informar] al rey para implorar su favor e interceder ante él por su pueblo.”  Mordejai le entrega a Hataj una copia del segundo documento y todo lo que pretende es que Ajashverosh sepa que había sido engañado por Hamán –al ocultarle su plan genocida– y convencerlo que evite una gran matanza. 

El resto del 4 capítulo trata de las dificultades que le esperan a Ester para lograr el próximo paso: conseguir una audiencia con el rey. 

Para leer el libro del Rab Almosnino, ver este link. El tema que explicamos se menciona brevemente en las páginas 452-453 (.רכו ע»ב-רכז)