PERASHAT KI TETSE: Teshubá y el buen uso de la postergación

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ואחר כן תבוא אליה…ולקחת לך לאשה

פירוש רש»י לא דברה תורה אלא כנגד יצר הרע

Rashi explica en esta Parasha que la Tora le dio al soldado ciertas licencias excepcionales, a fin de evitar el asalto a una prisionera de guerra, algo que era completamente aceptable en la antigüedad. Un absoluto NO podría terminar en resultados no deseados. Para luchar contra el yetser hara’, la inclinación al mal, dice Rashí, la Tora nos enseñó a utilizar la «postergación».

La postergación es un arma de doble filo.

Me explico.

Postergar un proyecto positivo o saludable, que sabemos es necesario para mejorar nuestras vidas, es por lo general una de las trampas psicológicas más comunes que nos tendemos a nosotros mismos. Piensa acerca de la necesidad de perder peso y la facilidad con que evitamos  seguir una dieta estricta, postergando nuestra decisión semana tras semana.

Para alcanzar nuestras metas espirituales, la postergación es también una trampa mortal. Durante el mes de Elul o cerca de Yom Kippur, tomamos algunas resoluciones y decidimos hacer algunas mejoras importantes en nuestras vidas. Por ejemplo: «Este año voy a estudiar Tora una hora todos los días». Pero luego encontramos que este proyecto se nos hace un poco difícil y lo suspendemos. Pero no renunciamos al proyecto por completo (aquí está la trampa!). Nos decimos a nosotros mismos (esta es la voz interna es el yetser hara’) que en realidad no estamos renunciando, sólo estamos retrasando este proyecto hasta que encontremos un mejor momento. En este momento, estamos muy ocupados, y la economía no es tan buena, etc. Por lo tanto, cuando las cosas mejoren, volveremos a empezar. Ahora bien: ¿Por qué no renunciamos a la idea de estudiar una hora por día por completo? Porque si renunciamraos a este proyecto por completo, vamos a sentirnos tan culpables que posiblemente no lo podriamos dejar. Pero al dilatar y retrasar este proyecto «hasta que las cosas mejoren», nos resulta más fácil dejarlo. Si nos persuadimos de que «esto es sólo temporal» no vamos a sentir la culpa de haber dejado de estudiar Tora. Nuestro yetser hara’  (la imaginación negativa, como Maimónides lo define) nos tendió una trampa psicológica! Y probablemente seremos las víctimas perpetuas del síndrome de la postergación.

Pero el mensaje de Rashí es que la postergación también podría ser buena. ¿Cómo? Cuando mi yetser hara’ me tienta a que haga algo malo, y me invita a  actuar sobre mis impulsos YA mismo, puede ser que si digo un rotundo NO pierda la batalla. En algunas áreas, no hay garantías de que voy a ser lo suficientemente fuerte como para luchar y ganar. Pero ¿Qué pasaría si en ese escenario aplico la efectiva técnica psicológica de «postergación» para un buen uso? ¿Qué pasa si me digo a mí mismo: «Ahora no, tal vez mañana»?. Entonces mis impulsos se «calman», ya que de otro modo lucharían hasta el final, y mañana puedo repetir el mismo ejercicio. Eso es lo que indica Rashí: La Torá nos enseña cómo derrotar el yetser hara’, usando la postergación .

Un ejemplo diferente:

Esta mañana no quiero levantarme para Selihot. Quiero dormir!

El  yetser hara’  diría: «Bueno, me quedaré en la cama hoy, y mañana, si Dios quiere, voy a Selihot». Probablemente, lo mismo sucederá otra vez mañana.

El uso positivo de la postergación sería:

Esta mañana no quiero levantarme para Selihot. Quiero dormir!

«Bueno, voy a ir a Selihot hoy, y mañana, quizá, me quede en la cama». Y lo mismo nos diremos a nosotros mismos mañana.

En lugar de librar una guerra frontal y riesgosa contra la poderosa pereza, logramos una pequeña pero estratégica victoria, que esperamos alcanzar de nuevo; mañana.

SHABBAT SHALOM!